Noruega sigue escribiendo una de las grandes historias del Mundial 2026. En un duelo mucho más trabajado de lo esperado, el conjunto dirigido por Ståle Solbakken derrotó por 2-1 a Costa de Marfil en Dallas y consiguió su clasificación a los octavos de final, impulsado, una vez más, por el hombre que aparece cuando más se le necesita: Erling Haaland.
Los africanos comenzaron con personalidad y durante buena parte del primer tiempo complicaron a los europeos. Con un equipo intenso y agresivo, Costa de Marfil obligó a Noruega a defender cerca de su área y limitó la participación de Haaland, quien apenas había intervenido en el juego durante la primera media hora. Sin embargo, la jerarquía individual terminó inclinando la balanza.
A los 39 minutos apareció Antonio Nusa con una acción de enorme calidad. El extremo encaró desde la izquierda, perfiló el remate hacia su pierna derecha y clavó un disparo en el ángulo para abrir el marcador con uno de los mejores goles de la jornada. El tanto cambió el ánimo del partido y permitió que Noruega se fuera al descanso con una ventaja que hasta ese momento parecía excesiva por lo mostrado en la cancha.
En el complemento, Costa de Marfil volvió a tomar el protagonismo. Los ingresos de Amad Diallo y Elye Wahi le dieron mayor profundidad al ataque africano y la recompensa llegó a los 74 minutos. Diallo, figura del Manchester United, protagonizó una brillante acción individual por la banda derecha antes de definir con categoría para establecer el empate y devolver la ilusión a los Elefantes.
El encuentro entró entonces en un intercambio de golpes. Costa de Marfil buscó completar la remontada, mientras Noruega apostó por la velocidad de sus atacantes para encontrar espacios. La sensación era que el partido se encaminaba a la prórroga, pero apareció el futbolista que nunca necesita demasiadas oportunidades para marcar diferencias.
A los 86 minutos, Oscar Bobb filtró un balón al espacio para Patrick Berg, quien asistió de primera a Haaland. El goleador llegó libre al área y, aunque su definición fue más débil de lo esperado, el balón terminó cruzando la línea para desatar la celebración noruega. Fue un gol de oportunismo puro, de esos que distinguen a los grandes delanteros y que mantienen a Haaland como uno de los principales candidatos a la Bota de Oro del torneo.
Con la victoria, Noruega se instala entre los 16 mejores del campeonato y tendrá ahora un desafío de máxima exigencia: enfrentará a Brasil en los octavos de final. El conjunto escandinavo sabe que necesitará su mejor versión para seguir avanzando, pero mientras tenga a Haaland en el área, siempre tendrá una oportunidad. Porque cuando el partido parece escaparse, el goleador inevitable vuelve a aparecer.