“Yo creo que se necesita un plantel más extenso, estoy muy conforme con los jugadores, no hablo de cambio de jugadores, si no que más jugadores, como lo dije a mitad de año…”. Esa fue la frase más resonante de la conferencia de Gustavo Álvarez previo al choque ante Palestino por la Liga de Primera. Un llamado de atención, otro más, a la forma de manejarse de Azul Azul en el mercado de fichajes.
El entrenador comienza a tomar distancia de los dirigentes, pero el llamado a más incorporaciones choca de frente con la realidad. Los refuerzos que llegaron durante el 2025, salvo excepciones, tienen pocos minutos como titulares y funcionaron más como suplentes disponibles para la rotación.
Gonzalo Montes es el nombre más emblemático. El uruguayo llegó desde Huachipato por expreso pedido del entrenador y simplemente no estuvo en consideración en ningún momento: disputó el 13% de los minutos posibles en la Liga de Primera, 20% en Copa Libertadores y 49% en Copa Chile. 21 partidos en los que sumó 658’. A mitad de año partió al Montevideo City Torque.
Nicolás Fernández es otro de los casos curiosos. Arribado de Audax como buena figura, pelearía el puesto de titular con Fabián Hormazábal, una de las grandes figuras de la temporada 2024. 25% de los minutos jugados del campeonato de primera división, 0% en Copa Libertadores, 12% en Copa Sudamericana y un 36% en Copa Chile. Escasos 17 partidos en todo lo que va del año.
Julián Alfaro asomó como una variante ofensiva en el ataque de la U que pedía refrescos para el 2025. Llegó desde Magallanes y sólo sumó 57 minutos en la Liga de Primera en un partido disputado. Fue ante Limache cuando Álvarez jugó con un equipo alternativo. Si bien en Copa Chile encontró algo más de acción, sumando 5 partidos jugados, su paso fue prácticamente silencioso antes de partir a préstamo a Everton.
Rodrigo Contreras llegó con la responsabilidad de aportar goles a un equipo que sufrió la falta de contundencia la temporada anterior, pero el Tucu sólo tuvo ráfagas en la U. 41% en primera división, 25% en Copa Libertadores, 25% en Sudamericana y 51% en Copa Chile. Ese es su porcentaje de minutos jugados en lo que va de año.
Lucas Di Yorio y Javier Altamirano son la excepción a la regla. El delantero argentino sumó el 72% de minutos jugados en Copa Libertadores y, salvo por las lesiones, es titular indiscutido en el equipo azul. Por su parte el ex Estudiantes de la Plata también es pieza clave en la campaña de Copa Sudamericana jugando el 87% de los minutos posibles con la camiseta de la U.
También podríamos sumar a Felipe Salomoni y Sebastián “Bigote” Rodríguez, dos nombres que llegaron a mitad de año y que también son suplentes. Datos que hacen chocar el discurso de falta de jugadores, con la calidad de los refuerzos que llegaron al CDA. ¿Calidad de plantilla y cantidad de incorporaciones? Eso es lo que debe resolver la Universidad de Chile.