Entre las polémicas de la ANFP, las reprogramaciones de partidos y los conflictos dirigenciales que sacuden al fútbol chileno, hay una verdadera guerra civil que está pasando casi inadvertida: la que se vive al interior de Universidad Católica.
El equipo cruzado atraviesa un momento delicado, tanto dentro como fuera de la cancha. La relación entre Gary Medel y Daniel Garnero estaría completamente deteriorada, al punto de que las diferencias entre ambos aparecen como una posible explicación para la prolongada ausencia del Pitbull en las citaciones.
Medel no juega desde el pasado 22 de agosto, cuando ingresó en los minutos finales ante Ñublense. Desde entonces, su ausencia ha sido atribuida a distintos problemas físicos, incluyendo molestias musculares, una tendinopatía aquiliana e incluso una lesión en una mano. Sin embargo, ahora surge una versión mucho más incómoda para el cuerpo técnico: el verdadero problema sería la relación entre el futbolista y su entrenador.
Y el conflicto no terminaría ahí. Al interior del camarín, los jugadores estarían más cerca de Medel que de Garnero, configurando un escenario especialmente complejo para un técnico que necesita recuperar resultados y autoridad en un momento decisivo de la temporada.
Una crisis que también se refleja en la cancha
La situación deportiva tampoco ayuda. Universidad Católica estuvo prácticamente un mes sin disputar partidos oficiales y su regreso fue un verdadero golpe: derrota por 3-1 ante Unión La Calera, un resultado que dejó a los cruzados seis puntos por debajo de Universidad de Chile en la lucha por el Chile 2.
La caída no solo significó perder terreno en la tabla. También profundizó las dudas sobre el funcionamiento de un equipo que, después de semanas sin competencia, necesitaba regresar con una victoria para sostener sus aspiraciones internacionales. Y en medio de este escenario, Garnero tomó una decisión que agrega otro ingrediente a la polémica.
Para enfrentar este miércoles a Audax Italiano en el Claro Arena, el entrenador apostará por una formación mixta, reservando a varios de sus habituales titulares pensando en el clásico universitario del próximo fin de semana.
Vicente Bernedo, Sebastián Arancibia, Diego Corral y Matías Palavecino aparecen entre los futbolistas que dejarían la titularidad, mientras que Jimmy Martínez, Branco Ampuero y Jhojan Valencia tampoco estarán disponibles por suspensión.
La decisión implica asumir riesgos en un partido pendiente que puede resultar fundamental para recuperar terreno en la tabla. Católica necesita sumar, pero su entrenador ya tiene buena parte de la atención puesta en el enfrentamiento con Universidad de Chile.
El panorama es delicado. Un referente histórico enfrentado con el entrenador, versiones de un camarín dividido, resultados que no acompañan y una apuesta deportiva que podría comprometer todavía más la lucha por el Chile 2.
Mientras el fútbol chileno concentra sus miradas en los escándalos que rodean a la ANFP, en San Carlos de Apoquindo se desarrolla una crisis que amenaza con estallar justo cuando Universidad Católica se juega buena parte de su temporada.