Universidad Católica consiguió finalmente lo que buscaba. Después de solicitar la reprogramación de su encuentro pendiente frente a Audax Italiano y recibir una respuesta negativa de la ANFP, Cruzados anunció este jueves 22 de octubre que el compromiso no podrá disputarse el próximo miércoles 28, tal como había establecido el organismo rector del fútbol chileno.
La información fue comunicada por la propia concesionaria a través de sus redes sociales, donde informó que la Delegación Presidencial Metropolitana rechazó la programación del partido correspondiente a la fecha 24 del Campeonato Nacional, fijado para las 20:00 horas en el Claro Arena. De esta manera, el encuentro quedó nuevamente suspendido y deberá buscarse una nueva fecha.
La resolución representa un giro en una controversia que se había instalado durante los últimos días. Universidad Católica llevaba cerca de un mes sin disputar partidos oficiales y había manifestado su intención de modificar el calendario, argumentando las dificultades que suponía enfrentar a Audax Italiano el miércoles 28 y posteriormente a Universidad de Chile el domingo 1 de noviembre, también en el Claro Arena.
Sin embargo, la ANFP había mantenido su postura de respetar la programación, establecida tras las coordinaciones correspondientes con las autoridades y TNT Sports. La intención era que los cruzados regularizaran su calendario antes de enfrentar a los azules, en un compromiso que puede resultar determinante en la disputa por el cupo de Chile 2 para la próxima Copa Libertadores.
La preocupación deportiva de Universidad Católica también estaba relacionada con la falta de ritmo competitivo de su plantel y el buen momento que atraviesa Universidad de Chile bajo la conducción de Fernando Gago. En ese escenario, disputar un encuentro exigente ante Audax Italiano apenas cuatro días antes del clásico aparecía como una situación que Cruzados pretendía evitar.
Finalmente, la decisión de la Delegación Presidencial terminó modificando el escenario y dejó sin efecto la fecha que la ANFP había establecido. Aunque formalmente la suspensión corresponde a una determinación de la autoridad regional y no de Cruzados, el resultado coincide con la solicitud que había impulsado la dirigencia estudiantil.
El episodio vuelve a instalar interrogantes sobre los criterios utilizados para autorizar los partidos del fútbol chileno y la capacidad de la ANFP para hacer cumplir sus propias programaciones. Por ahora, Universidad Católica deberá esperar una nueva fecha para enfrentar a Audax Italiano, mientras mantiene en el calendario su compromiso del 1 de noviembre frente a Universidad de Chile.
La controversia deja una conclusión evidente: después de que la ANFP rechazara modificar el calendario, la suspensión terminó beneficiando precisamente al club que había solicitado el cambio. Una nueva polémica de programación en el fútbol chileno, esta vez con Cruzados como principal favorecido.