Pablo Guede enfrentó los micrófonos tras la caída de Alianza Lima en la fase preliminar de la Copa Libertadores y no esquivó el impacto del resultado. “No nos alcanzó”, reconoció el entrenador, quien asumió que el objetivo era avanzar y que la eliminación “es un golpe duro para todos”. El argentino insistió en que su equipo “compitió la serie”, pero admitió que “cometimos errores que en este torneo se pagan caro” y que “cuando tienes opciones y no las conviertes, después lo terminas sufriendo”.
El ex DT de Colo Colo también respondió a los cuestionamientos por el rendimiento colectivo y la falta de reacción en la llave. “Entiendo la molestia de la gente, porque el primero que quería pasar era yo”, sostuvo, agregando que “esto recién empieza” y que el plantel “está en construcción”. En esa línea, enfatizó que “hay que hacerse responsable” y que “cuando no se logran los objetivos, el entrenador siempre es el primero señalado”.
La serie estuvo marcada por la ausencia de Esteban Pavez en el partido de vuelta, luego de la lesión que sufrió en Paraguay. Guede no eludió el tema y reconoció que “perdimos a un jugador importante en el mediocampo”, aunque aclaró que “no podemos poner excusas”. “Los que entran tienen que estar preparados”, afirmó, subrayando que “la Libertadores no te espera y no te perdona”.
Finalmente, el técnico intentó enviar un mensaje de calma en medio del clima tenso que se vive en Matute. “Hay que levantarse, trabajar y seguir”, señaló, insistiendo en que “este grupo tiene carácter” y que “vamos a salir adelante”. Sin embargo, la temprana eliminación internacional deja a Guede bajo presión, con la obligación de responder rápidamente en el torneo local para evitar que el fracaso copero termine por erosionar su proyecto en Alianza Lima.
El paso de Pablo Guede por la Copa Libertadores arroja cifras que explican el ruido que hoy lo rodea en Perú. En 21 partidos dirigidos en el máximo torneo continental, el técnico suma solo 3 victorias, 8 empates y 10 derrotas. Traducido a porcentaje, eso equivale a apenas un 14% de triunfos, un 38% de empates y un 48% de caídas, con 17 goles convertidos y 25 recibidos. Un balance negativo que se arrastra temporada tras temporada.
El antecedente más evidente fue su etapa en Colo Colo. En 2017, el equipo quedó eliminado en la segunda ronda tras igualar 1-1 como local ante Botafogo, resultado que selló la serie. En 2018, ya en fase de grupos, los albos mostraron las mismas dificultades: derrota 0-1 frente a Atlético Nacional en el Monumental, caída 0-2 ante Delfín y empate 1-1 en la altura contra Bolívar. Eso le terminaría costando el puesto en Macul.