En la fiesta interminable de Jack Grealish (31) nunca amanece. El jueves 28, 75 minutos antes del partido de octavos de Copa de la Liga inglesa contra el Newcastle (3-1), el Everton anunció la exclusión del carismático jugador por indisciplina. La medida llegó después de que Grealish faltara el lunes a la sesión de trabajo en el centro deportivo de Finch Farm sin contar con el permiso del club. Según la información publicada, no sería la primera ocasión en la que el futbolista incurre en una situación de este tipo. Por ello, el Everton decidió apartarlo como primera medida disciplinaria y también contempla imponerle una multa económica que sería dos semanas de sueldo (580.000 dólares).
En abril pasado, mientras se encontraba en proceso de recuperación de una grave cirugía por una fractura de estrés en el pie, fue captado por los medios durmiendo sobre la mesa de un bar de Mánchester tras beber con amigos, rompiendo el reposo médico obligatorio. Meses antes, en diciembre de 2025, fue captado saliendo de madrugada de un club de striptease tras una costosa fiesta nocturna. Posteriormente se ausentó de un partido argumentando estar enfermo.
Grealish había sido cedido del Manchester City al Everton tras varios episodios de indisciplina que también le costaron su lugar en la selección inglesa. Tras ganar la Champions League el 2023, sus celebraciones se extendieron por varios días en Ibiza y Manchester. Se le vio en un constante estado de ebriedad extrema, al punto de tener que ser sostenido por sus compañeros de equipo para poder caminar.
En 2020, durante la pandemia por COVID-19, Grealish ignoró las restricciones sanitarias británicas para asistir a una fiesta en el departamento de un amigo. Al retirarse, chocó su vehículo contra autos estacionados y una pared, siendo multado y sancionado con una prohibición de conducir de 9 meses
Apenas asomó como promisoria estrella del fútbol inglés, 2015 en el Aston Villa y con solo 19 años, se viralizaron fotos del jugador completamente inconsciente tirado en una calle de Tenerife tras una noche de fiesta, rodeado de cajetillas de cigarrillos, lo que forzó un comunicado de disculpas de su club.
¿Cuál es su futuro en el Everton? Complejo. Parece que el habilidoso y potente extremo siempre tiene una fiesta más a la que asistir.