Argentina sigue enviando señales de candidato al bicampeonato. Con la clasificación asegurada de manera anticipada, Lionel Scaloni apostó por una formación alternativa, dejó a Lionel Messi en el banco y aun así su equipo volvió a imponer condiciones para derrotar por 3-1 a Jordania en Dallas, cerrando la fase grupal con rendimiento perfecto.
La Albiceleste dominó desde el inicio gracias a su habitual monopolio de la pelota. Giovani Lo Celso avisó primero con un gol anulado por fuera de juego, pero minutos más tarde abrió el marcador con un espectacular tiro libre que se clavó en el ángulo, una definición que incluso provocó la sonrisa de Messi desde el banco de suplentes. Más tarde, Lautaro Martínez amplió la ventaja mediante lanzamiento penal tras una infracción sobre Marcos Senesi, dejando el encuentro muy encaminado antes del descanso.
Con la tranquilidad del resultado, Scaloni comenzó a mover el banco en el complemento y a la hora de juego llegó el momento más esperado de la noche. Messi ingresó por Lautaro Martínez junto a Alexis Mac Allister y Thiago Almada, desatando la ovación de los miles de hinchas argentinos presentes en el AT&T Stadium.
Jordania alcanzó a ilusionarse con el descuento de Musa Al Tamari, que puso el 2-1 y dio algo de incertidumbre durante algunos minutos. Sin embargo, el capitán argentino tardó poco en hacerse dueño del partido. Primero estuvo cerca con un remate de distancia y luego provocó una peligrosa infracción en la frontal del área. A los 80 minutos tomó la responsabilidad y ejecutó un tiro libre rasante junto al poste para marcar el definitivo 3-1, firmando además su 19° gol en la historia de los Mundiales.
Más allá del resultado, Argentina volvió a exhibir un funcionamiento colectivo de alto nivel. Terminó el encuentro con un 73% de posesión, más de 700 pases completados y doce remates, reflejando una superioridad que se mantuvo incluso con un equipo plagado de rotaciones. La profundidad del plantel volvió a quedar en evidencia, con rendimientos destacados de Leandro Paredes, Lo Celso y Nico Paz antes del ingreso de las principales figuras.
Con este triunfo, la vigente campeona del mundo cerró la fase de grupos con tres victorias en igual número de presentaciones y el puntaje perfecto, confirmando su condición de uno de los máximos favoritos al título. Y como si eso fuera poco, Messi volvió a dejar su sello: ingresó apenas media hora, marcó un golazo de tiro libre y recordó que, incluso administrando sus minutos, sigue siendo el futbolista capaz de cambiar cualquier partido con un solo toque.