Una organización benéfica para ex futbolistas profesionales, afirmó en 2013 que 3 de cada 5 (60%) jugadores de la Premier League se declaran en bancarrota en un plazo de cinco años tras retirarse; la Asociación de Futbolistas Profesionales de Inglaterra ha reportado que el 6% de los jugadores retirados ha solicitado protección formal contra la bancarrota; un informe de The Guardian en 2018 señaló que aproximadamente el 40% de los ex jugadores que ganaron grandes salarios en la Premier League, se declararon en quiebra cinco años después de dejar de jugar, pero ex jefe de la Premier, Gordon Taylor, estimó que una cifra más precisa de futbolistas en bancarrota estaría entre el 10% y el 20%.
Son muchos números en el aire pero todos dicen algo: un porcentaje muy grande de jugadores retirados de la Premier League, la liga mejor pagada en el mundo, se quedan sin dinero a los pocos años del retiro. Ese problema no lo debería tener Gareth Bale, que el 2015 firmó el contrato más caro de la historia por 150 millones de Libras en el Real Madrid (770.000 dólares a la semana) y es rostro de varias empresas importantes, como PlayStation. Sin embargo, le tiene terror a quedarse sin dinero como le ha pasado a tantos. "Es una cosa que siempre me ha angustiado", cuenta en 'Front Office Sports'.
Bale, que se retiró del fútbol a los 33 años después del Mundial de Catar 2022, cuando jugaba en Los Ángeles FC y cobraba 2,3 millones de dólares al año, tiene hoy un patrimonio estimado de 145 millones en la moneda estadounidense. "Lees artículos sobre que cuando la gente deja el deporte profesional, se arruina. No saben cómo administrar su dinero, no saben cómo hacer todas estas cosas. Me imagino que muchos deportistas viven una vida de lujo, cosa que yo intento no hacer. Siempre he tenido en mente cómo sería mi vida después del fútbol. Dejas de cobrar ¿Cómo reestructurar tu vida entonces?", dice en el mismo medio.
Para evitar sorpresas, es muy cuidadoso con sus inversiones y no se arriesga en negocios extravagantes como tantos ex jugadores. "Desde el principio intenté diversificar. Siempre tuve esta idea fundamental: intentaría invertir mi dinero en diferentes sacos, en diferentes cosas. Porque si se corta un pilar y no funciona, así no se caerá todo el edificio", afirma Bale.