Advertimos en la nota de ayer que había una gran posibilidad de que la Nueva Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales no alcanzara a votarse este miércoles 27 de enero, último día de sesiones legislativas antes de las vacaciones, debido a que había sido desplazada al sexto lugar de la tabla. Efectivamente ocurrió, la sesión se quemó en otros proyectos de ley y la reforma que lleva nueve años de trámite quedó para las sesiones de marzo, cuando el Senado tenga una renovación de la mitad de sus integrantes a partir del 11. Otro detalle llamativo, muchos senadores abandonaron la sala antes, por lo que el proyecto no hubiera tenido quórum.
Durante los últimos días se había desatado un lobby feroz para evitar que la ley fuera votada debido a que separaba la ANFP de la Federación y exigía que se transparentara, con penas de cárcel si se ocultaba información, los verdaderos dueños de los clubes. Hoy, incluso, se conoció una extemporánea carta de varias federaciones deportivas alegando porque no habían sido tenidas en cuenta la discusión de la ley, cuando ésta llevaba en trámite desde el 2016. El último día aparecieron ¿Quién los empujó?
El senador Matías Walker, impulsor de la ley, acusó una "campaña del terror que ha hecho como lobby la ANFP en contra del proyecto. Pretendiendo sumar a otros deportes, que, lejos de ser perjudicados por el proyecto, los favorecen. Porque busca profesionalizar el deporte y busca la transparencia".