Universidad de Chile vive horas sensibles en la previa de su primer partido oficial del año. A las sanciones vigentes y al complejo escenario institucional se sumó el anuncio de medidas de presión por parte de la barra, una situación que llevó al entrenador azul a realizar un llamado directo a los hinchas.
“Nosotros como equipo lo que queremos es que los partidos se jueguen. Me parece una obviedad decirlo, pero bueno, es así. Necesitamos que los partidos se jueguen y nos preparamos para que se jueguen con nuestra gente”, señaló el DT, marcando desde el inicio su preocupación por el ambiente que rodea al club.
El técnico recordó además que la U ya arrastra consecuencias disciplinarias importantes: “Es recién el primer partido de la temporada, el club está sancionado a nivel de competencias internacionales, ya el partido con Palestino va a ser sin público, entonces es vital el apoyo de nuestra gente, que podamos cuidar la localía”.
En ese contexto, pidió un esfuerzo colectivo para evitar que la situación escale y derive en nuevos castigos deportivos. “Ojalá todos los hinchas de la U puedan aportar su granito de arena, empujando al equipo en cada partido que nos toque jugar, tanto de local como visitante, pero especialmente los de local”, sostuvo.
Consultado por las manifestaciones anunciadas desde la galería, el entrenador fue claro en marcar límites sobre su capacidad de intervención. “No lo puedo controlar, son situaciones que me exceden. Yo lo que quiero es que el partido se juegue con normalidad. Creo que es lo que quiere la gran mayoría del público”, afirmó.
Finalmente, reconoció desconocer los detalles internos del conflicto, pero volvió a poner el foco en lo deportivo: “Desconozco también internamente qué es lo que sucede, pero yo lo que quiero es que el partido se juegue con normalidad y que podamos hacer un gran partido. Para eso nos preparamos y con el apoyo de nuestra gente”.