A los 81' Samuel Lino metió un cabezazo bombeado al segundo palo de Cambasses y abrió la cuenta en Maracaná. Pero el desahogo de setenta mil hinchas del Mengao se vio frustrado cuando la revisión del VAR determinó que el delantero, que había reemplazado a De Arrascaeta a los 72 minutos, estaba ligeramente adelantado. Cuando el juez venezolano Jesús Valenzuela le comunicó a la multitud en Maracaná que el gol no valía, una niebla de pesimismo se apoderó del recinto. Racing club había aguantado de forma ordenada e inteligente el dominio de Flamengo.
La diferencia de posesión era abrumadora en favor del plantel más caro de la Conmebol con un 72-28. Ni hablar de los tiros al arco: 21 contra cuatro y que acertaron el marco, cuatro de Flamengo y ninguno de Racing. Parecía que Gustavo Costas se salía con la suya en su "operativo Maracaná". Tres minutos antes del gol anulado a Lino, Cambasses había sacado un "penal en movimiento" del mismo Lino. Y así, durante todo el juego: Flamengo había tenido la pelota y las llegadas, pero no la embocaba.
Cuando parecía que la revancha en el Juan Domingo Perón la próxima semana comenzaría con un 0-0 absoluto, Carrascal le filtró el balón a Bruno Henrique que le ganó las espaldas a los zagueros, en el mano a mano con Cambases ganó el arquero de Racing, pero la pelota quedó en juego. Irrumpió el colombiano Carrascal quien le dio de manera imperfecta, rebote en Soza que se iba cerrando, el balón cambió de dirección completamente y entró dando botecitos al arco. Minuto 88', nuevo desahogo de la hinchada local y nueva incertidumbre. El VAR llama, Bruno Henrique había picado al límite. Revisión, suspenso, gol válido en definitiva. Flamengo gana 1-0. Ventaja mínima para jugar en Avellaneda, pero ventaja al fin. Este jueves se enfrentan Liga de Quito y Palmeiras en Ecuador en la otra semifinal.