La FIFA no dejará pasar las fuertes críticas que han recibido los árbitros durante el Mundial 2026. Según reveló The Athletic, el organismo abrirá procesos disciplinarios una vez finalice el torneo contra jugadores y entrenadores que, con sus declaraciones, hayan "desprestigiado el juego" al cuestionar públicamente el trabajo de los jueces.
La decisión de esperar hasta después de la final responde a una política que la FIFA ya aplicó tras el Mundial de Qatar 2022. De esta manera, evita que eventuales sanciones alteren el desarrollo de la competencia, aunque eso no significa que las polémicas hayan quedado archivadas. Cada caso será evaluado en función de los informes arbitrales y otros antecedentes recopilados durante el campeonato.
Entre los principales apuntados figura el entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, quien calificó de "errático" y "poco fiable" el arbitraje del australiano Alireza Faghani tras el duelo de octavos de final frente a México. El técnico alemán sostuvo que el juez "puede dejar a cualquier equipo fuera en cualquier momento" y aseguró que "no es lo suficientemente bueno" para dirigir partidos de ese nivel.
Las declaraciones más duras llegaron desde Egipto. Después de la eliminación frente a Argentina, Hossam Hassan insinuó que el árbitro François Letexier fue influenciado por la presión ejercida desde el entorno de la Albiceleste antes del encuentro. Su delantero Mostafa Ziko incluso afirmó que "la Copa está dirigida hacia Argentina", en una de las acusaciones más explosivas que se han escuchado durante el Mundial.
Otro de los casos que analizará la FIFA es el del defensor suizo Manuel Akanji, quien tras la derrota ante Argentina aseguró que nunca había vivido un arbitraje "tan unilateral". A la lista también se suma Didier Deschamps, quien dejó entrever que el árbitro de la semifinal entre Francia y España no estuvo a la altura del partido, aunque posteriormente matizó sus declaraciones.
Las críticas motivaron una respuesta pública del presidente del Comité de Árbitros de la FIFA, Pierluigi Collina, quien defendió con fuerza el trabajo de los jueces. "Nadie puede cuestionar la integridad de los árbitros del Mundial", afirmó días atrás, advirtiendo que ese tipo de declaraciones puede provocar amenazas contra ellos y sus familias. Más recientemente, respondió a Deschamps asegurando que el árbitro de la semifinal "sí, definitivamente" tenía el nivel para dirigir un encuentro de esa magnitud.
Con la final entre Argentina y España aún por disputarse, la FIFA optó por mantener la calma durante el desarrollo del torneo. Sin embargo, una vez bajado el telón del Mundial 2026, comenzará la revisión de los casos y varios de los protagonistas que apuntaron contra el arbitraje podrían enfrentar multas, suspensiones u otras sanciones disciplinarias.