Fernando Zampedri lleva cinco años rompiendo todos los moldes que se conocían en el fútbol chileno. Desde su llegada a Universidad Católica en 2020, el argentino convirtió la posición de “9” en una zona de producción industrial. Su impacto quedó tan claro que, a esta altura, ya no compite sólo con los delanteros del medio local: compite con la historia. Este 2025, con 15 goles y una ventaja sólida en la tabla de artilleros, se proyecta como el máximo anotador del torneo por sexta vez, igualando el registro de Esteban Paredes. Pero con un detalle que cambia por completo la discusión: Zampedri lo hizo todo en campeonatos largos y de manera consecutiva.
Paredes, máximo goleador histórico del fútbol chileno, construyó un legado imposible de ignorar. Sus 221 goles en Primera División le entregan una estatura mítica, y sus seis títulos de goleo —con camisetas de Santiago Morning y Colo Colo — lo mantuvieron durante años como el parámetro ofensivo de la liga. Sin embargo, su dominio fue intermitente: sus coronas aparecieron en ciclos distintos y, salvo una, todas fueron en torneos cortos. Esa diferencia de formato no es menor en el análisis moderno, porque los campeonatos largos exigen consistencia, fondo físico y una regularidad que apenas unos pocos futbolistas pueden sostener.
Zampedri irrumpió justamente ahí. No sólo convirtió goles; los mantuvo a un ritmo descomunal, temporada tras temporada. Con 112 tantos en 168 partidos jugados en la élite chilena, su promedio de 0,66 goles por encuentro supera ampliamente el 0,45 de Paredes. Más aún: ningún delantero en este siglo ha exhibido una racha tan sostenida de títulos de goleador, siendo el líder absoluto del certamen en 2020, 2021, 2022, 2023 y 2024, además de encabezar la tabla con claridad en 2025. Su dominio es abrumador y su impacto en la UC fue decisivo en la época más ganadora del club.
La comparación entre ambos es inevitable, y cada uno representa una cara distinta de la grandeza. Paredes se instala en el podio por volumen, longevidad y una capacidad de reinventarse durante casi dos décadas. Zampedri, en cambio, impone respeto por un rendimiento feroz, continuo y sin pausas. Mientras uno se hizo eterno a través de los años, el otro arrasa a través de las temporadas.
Hoy, la conversación ya no es sólo cuántos goles hacen. El foco está en quién fue más determinante en su tiempo. Y, bajo ese prisma, Zampedri se ganó un lugar propio: el goleador más dominante del fútbol chileno del siglo XXI, el hombre que desafía la historia y que está a un solo paso de igualar —y pronto superar— al mayor artillero de todos los tiempos.