El nombre de Fernando Gago comenzó a circular en el entorno de Universidad de Chile como una posible alternativa para reemplazar a Francisco Meneghini. Sin embargo, más allá del prestigio que dejó como futbolista, su recorrido como entrenador está lejos de mostrar una trayectoria consolidada. Por el contrario, sus procesos suelen terminar marcados por eliminaciones muy duras y ciclos que se desgastan rápidamente.
Su primera experiencia fue en Aldosivi en 2021 y terminó rápidamente golpeada por los resultados. Dirigió apenas 13 partidos, con 8 derrotas, dejando al equipo en la parte baja de la tabla. Ese fue el inicio de una carrera en los bancos que, hasta ahora, no ha logrado consolidar proyectos largos.
El ciclo más extenso de Gago se dio en Racing Club. Allí consiguió dos títulos, el Trofeo de Campeones 2022 y la Supercopa Internacional, pero el balance deportivo quedó profundamente marcado por derrotas que golpearon fuerte al club. Racing perdió la semifinal de la Copa de la Liga 2022 ante Boca Juniors en una dramática definición por penales y luego sufrió uno de los golpes más duros de su etapa internacional: la eliminación de la Copa Sudamericana 2023 en fase de grupos tras perder ante River Plate de Uruguay. El final de su ciclo llegó después de otra caída muy sensible, el 2-0 frente a Independiente en el clásico de Avellaneda.
Tras su salida de Racing, Gago continuó su carrera en México con Guadalajara, donde dirigió 32 partidos sin lograr consolidar un equipo protagonista. Luego llegó a Boca Juniors, en un proceso que terminó abruptamente pese a tener números aceptables. La eliminación en la Copa Libertadores en fase previa ante Alianza Lima y la derrota en el Superclásico ante River Plate terminaron por sellar su salida del club.
Su última experiencia tampoco logró cambiar esa tendencia. En Necaxa, el equipo finalizó 13° en el torneo, fuera de la fase final, tras una campaña irregular que derivó en otro despido anticipado.
En total, la carrera de Gago como entrenador suma 149 partidos dirigidos con 63 victorias, 37 empates y 49 derrotas. Un recorrido que combina algunos títulos puntuales con una constante difícil de ignorar: procesos que se desgastan rápido y eliminaciones que terminan marcando sus ciclos. Por eso, ante la posibilidad de que su nombre aparezca en el radar de Universidad de Chile, la pregunta inevitable es si se trata de un técnico en crecimiento o de un entrenador que todavía no logra sostener proyectos competitivos en el tiempo.