La crisis en la Federación de Tenis de Chile sumó un nuevo capítulo. El directorio encabezado por Juan Bugueño salió al paso de las informaciones sobre los problemas con el suministro eléctrico en la sede de Cerro Colorado y aseguró que detrás existe una situación mucho más grave.
Según la Federación, Milovan Kegevic continúa manteniendo el control material del recinto y se ha negado a entregarlo al actual directorio, pese a encontrarse inhabilitado para ejercer la presidencia.
“Más relevante que el pago o no de la cuenta de la luz, existe una situación mucho más grave: el inhabilitado dirigente Milovan Kegevic se mantiene en la sede que pertenece a la Federación de Tenis de Chile y se ha negado a entregarla”, señaló el organismo.
El directorio sostiene que la administración encabezada por Bugueño consta oficialmente en el Registro Civil y ha sido reconocida por el Ministerio del Deporte, el Comité Olímpico de Chile y World Tennis. Además, afirma que el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL) confirmó la inhabilidad de Kegevic para ejercer la presidencia.
La Federación también realizó una denuncia respecto de lo que actualmente estaría ocurriendo al interior de Cerro Colorado. “Tenemos antecedentes de que existen personas vinculadas al inhabilitado dirigente que están viviendo dentro del recinto y utilizan dependencias de la Federación para fines que desconocemos”, indicó.
Ante este escenario, el directorio aseguró que decidió recurrir a las vías legales para recuperar la sede. También recalcó que las acciones judiciales que pueda ejercer Kegevic no le entregarían, según su postura, facultades para mantener el control de las instalaciones.
Finalmente, la Federación explicó que esa disputa es precisamente la que está detrás de los problemas relacionados con la electricidad. “El Directorio no tiene actualmente el control de la sede de Cerro Colorado porque esta persona y quienes lo acompañan se mantienen encerrados dentro de ella. Esa es la situación de fondo que explica lo que está ocurriendo en el recinto”, cerró.