Un Tribunal de Estambul decretó este lunes prisión preventiva para Murat Özkaya, presidente del club Eyüpspor, de la Superliga turca, y para siete árbitros, acusados de "influir en los resultados" de las competiciones deportivas. Mientras, la Federación Turca del Fútbol anunció que traslada al comité de disciplina a 1.024 jugadores, entre ellos 27 de la Superliga, la máxima categoría del fútbol de Turquía, por haber participado en apuestas de fútbol.
Entre los 27 jugadores de la Superliga trasladados al comité de disciplina hay dos del Galatasaray, dos del Besiktas y uno del Trabzonspor, acorde a la lista difundida por la TFF. Salvo el Fenerbahçe, todos los equipos actualmente en los primeros diez puestos de la Superliga tienen entre uno y tres jugadores afectados.
Özkaya, un empresario del sector de coches de alquiler, es presidente del Eyüpspor desde 2019, cuando el club estaba aún en la tercera división de Turquía. Bajo su dirección, ascendió en 2021 a la segunda y en 2023 contrató como entrenador a Arda Turan, exjugador del Atlético de Madrid y el Barcelona, con el que ascendió en verano pasado por primera vez a la Superliga, en la que ocupa actualmente la penúltima posición.
El caso está relacionado con el escándalo de apuestas en el fútbol profesional turco por el que han sido sancionados ya 149 árbitros y han dimitido 45 delegados de partido. A raíz de la investigación de la Federación Turca de Fútbol (TFF), fueron trasladados este lunes a un juzgado Özkaya, 17 árbitros y un periodista deportivo, y la Fiscalía pidió prisión preventiva para todos.