Una vez más el estadio Único Madre de Ciudades, en Santiago del Estero, fue la sede de una final del fútbol argentino. Estudiantes de La Plata, del sancionado y enemigo del Chiqui Tapia Juan Sebastián Verón, se enfrentaba a Racing Club sobre un campo de juego en lamentable estado por la final del Clausura.
Después de ochenta minutos intensos y ásperos, con escasas llegadas a los arcos, Maravilla Martínez abrió la cuenta para Racing con un hermoso balón bombeado sobre Muslera. Parecía que la Academia se quedaba con el título, pese a la arremetida furiosa de Estudiantes. Pero cuando iban tres de descuento, Carrillo se elevó bien en un tiro de esquina la clavó en la red. Igualdad y alargue.
La prórroga fue aún más intensa que los 90' reglamentarios. Racing parecía tener más piernas y cada vez que recuperaba la pelota, generaba contragolpes peligrosos. El más cercano al gol de título, fue un centro al segundo palo que cabeceó Martínez y Muslera sacó justo. Y luego Fernández entró libre tras gran habilitación de Sosa y el volante de la Academia le dio duro, pero mal, y la mandó fuera. Nada más, a los penales. En los palcos el célebre actor Guillermo Francella, hincha fanático de Racing, no podía más de nervios.
Desde los 12 pasos se impuso Estudiantes 5-4. Anotaron para el cuadro platense José Sosa, Alario, Burgos, Meza y Rodríguez. Mientras que el remate de Cetré lo salvó Cambases. En Racing anotaron Martínez, Vietto, García y Santiago Sosa. Muslera le atajó a Martirena y Pardo la mandó al poste, penal fallado que le dio el título a Estudiantes.