Damián Pizarro volvió a quedar sin minutos en Racing. El delantero chileno fue citado para el clásico de Avellaneda ante Independiente, pero no ingresó en la derrota por 1-0, en un partido donde el equipo de Gustavo Costas buscó alternativas ofensivas sin recurrir al ex Colo Colo, quedando clara la postura que para el ex entrenador de Palestino no entra en las opciones para buscar gol.
El dato es más relevante aún porque confirma una tendencia. Si bien ya dejó atrás el periodo inicial sin convocatorias, hoy su rol es secundario dentro del plantel: aparece en la nómina, pero no logra meterse en la dinámica del partido, incluso en contextos donde Racing necesita variantes en ataque.
Su participación en la temporada ha sido muy acotada, pero no inexistente. En el Torneo Apertura sumó minutos en dos partidos: ante Atlético Tucumán, donde Racing ganó 3-0 y Pizarro aportó una asistencia, y frente a Sarmiento, en el empate 0-0, donde también vio acción. Esos son, hasta ahora, sus únicos registros en el campeonato local.
A eso se suma su ingreso en Copa Argentina contra San Martín de Formosa, donde disputó 17 minutos. Sin embargo, más que un punto de partida, ese partido terminó siendo su última aparición en cancha hasta ahora. Esa vez ingresó con el marcador 1-0 ante un equipo de tercera división del fútbol trasandino sin marcar mayores diferencias desde que pisó el terreno.
Desde su estreno en el Cilindro, el escenario se volvió más complejo. Pizarro acumula tres partidos consecutivos del torneo local sin ingresar, incluyendo el clásico ante Independiente, donde Racing necesitó buscar el empate pero no lo consideró como alternativa. Ante Estudiantes de Río Cuarto, Belgrano e Independiente vio desde la banca los noventa minutos del compromiso.
En términos estadísticos, mantiene una asistencia y ningún gol en la temporada, con una incidencia muy baja en el funcionamiento ofensivo. Pero el problema principal no pasa solo por los números, sino por la falta de continuidad: no logra sostener minutos ni consolidarse como opción desde el banco. La última vez que Damián Pizarro marcó un gol fue jugando con la camiseta de Colo Colo: desde ahí registró partidos con Udinese, Le Havre y Racing sin inflar las redes.
Así, su presente en la Academia se define por una contradicción clara: está siendo citado, pero no utilizado, siendo que su contratación venía a suplir la escasa presencia de centrodelanteros del equipo de Avellaneda. Y en un equipo que compite de forma exigente, esa falta de participación empieza a marcar su proceso de adaptación, que por ahora sigue estancado.