Estados Unidos sigue ilusionando a su gente. La selección dirigida por Mauricio Pochettino superó por 2-0 a Bosnia y Herzegovina y selló su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026, manteniendo intacto el sueño de conquistar la Copa del Mundo en casa. En un estadio repleto y con un ambiente de fiesta, los norteamericanos volvieron a demostrar personalidad para sacar adelante una eliminatoria que terminó siendo mucho más exigente de lo esperado.
Desde el inicio, el conjunto local tomó el control del balón y buscó imponer condiciones con Christian Pulisic, Malik Tillman y Folarin Balogun como principales protagonistas en ataque. Bosnia resistió durante buena parte del primer tiempo gracias a su orden defensivo y a las intervenciones de Nikola Vasilj, pero terminó cediendo justo antes del descanso. A los 45 minutos, Balogun aprovechó una gran asistencia de Tillman para definir con categoría y abrir el marcador.
En el complemento, Bosnia adelantó sus líneas y comenzó a inquietar con mayor frecuencia, mientras Estados Unidos intentaba administrar la ventaja. El encuentro dio un giro a los 64 minutos, cuando Balogun fue expulsado por una dura entrada tras la revisión del VAR, dejando a los anfitriones con diez futbolistas para afrontar el último tramo del compromiso.
Lejos de replegarse por completo, el equipo de Pochettino mostró carácter. Con espacios para el contragolpe y el empuje de su público, Estados Unidos encontró la sentencia a los 83 minutos gracias a un espectacular gol de Tillman, que desató la euforia en las tribunas y aseguró el boleto a la siguiente ronda. Bosnia buscó descontar hasta el final, pero no encontró la claridad necesaria para cambiar la historia.
Con esta victoria, la selección estadounidense mantiene vivo el gran objetivo de hacer historia en el Mundial que organiza junto a Canadá y México. Ahora enfrentará a Bélgica en los octavos de final, en un desafío de máxima exigencia que pondrá a prueba las verdaderas aspiraciones del equipo de Mauricio Pochettino.