La puesta en escena el miércoles pasado no pudo ser más grosera: Claudio Chiqui Tapia le dijo a los clubes de la AFA que Rosario Central merecía "Un reconocimiento" y todos estuvieron de acuerdo. Entonces destapó una copa que estaba escondida bajo un paño. Era para el Campeón de la Liga, título inventado sin consultarle a nadie y que se le entregaría a los "canallas" por haber sumado más puntos en el año calendario. Acto seguido, desde una oficina lateral aparecieron Ángel Dí María y Jorge Broun para recibir la copa. Más armado no podía ser.
Desde este mamarracho explotó todo. Los clubes de la AFA, amedrentados por el gobierno cada vez más autoritario y punitivo de Claudio Tapia, mantuvieron silencio pese a que había sido una ceremonia impresentable. El único que levantó la voz fue Estudiantes de La Plata, que hizo un comunicado repudiando la forma en que Central fue coronado campeón de un torneo que nadie sabía que existía. El texto muy escueto decía todo sin adornos:
"El Club Estudiantes de La Plata comunica a sus socios, socias, hinchas y a la comunidad que, en la reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional del Fútbol Argentino, no se realizó ninguna votación respecto del reconocimiento del título de Campeón de Liga 2025".
Ante este acto de insubordinación al que Tapia no está acostumbrado, salió uno de sus laderos, el dirigente Pablo Toviggino, que en la red social X, publicó una clara amenaza a Estudiantes. “¡Qué 2026 Te/Nos Espera! Cuídate mucho Boina multicolor”, escribió sin pudor alguno la mano derecha de Chiqui, en clara alusión a Juan Sebastián Verón, presidente del cuadro platense quien usa una boina de manera habitual.
Y para que no queden dudas de quien manda en el fútbol argentino, un comunicado oficial de la AFA señala que en el duelo del domingo entre Rosario Central y Estudiantes de la Plata, el cuadro albirrojo está obligado a hacerle "un pasillo de campeones" a los rosarinos cuando salgan a la cancha por los octavos de final del Clausura . Un acto intimidatorio propio de los mafiosos. El texto, eso sí, tenía un acto fallido que devela la opacidad de toda la maniobra, pues dice que Central fue "designado campeón".
Pero la historia no termina aquí. Al interior de la AFA trascendió que Tapia está enfurecido por los creadores de contenido que lo están atacando debido al título de Rosario Central. Y ya lanzó una amenaza: " Se quedan sin Mundial". Es decir, o se callan la boca y se ponen de rodillas, o la AFA los dejará sin Mundial 2026.