Cuando Pedro Cedillo, entonces presidente de Everton, presentó la llegada de Grupo Pachuca, el discurso fue claro: “El objetivo es convertir a Everton en el cuarto grande de Chile”. La ambición se apoyaba en los éxitos del conglomerado mexicano en Pachuca y León, donde los proyectos largos y la paciencia con los entrenadores eran sello de la casa. Sin embargo, en Viña del Mar la historia tomó otro rumbo.
La primera víctima fue Héctor Tapia, quien tras conseguir el ascenso no resistió la presión de los malos resultados en Primera. Apenas 162 días en el cargo bastaron para que lo despidieran. La llegada de Pablo “Vitamina” Sánchez marcó un oasis de calma: en 618 días logró clasificar al club a la Copa Sudamericana 2017. Aun así, cuando los resultados se torcieron, su crédito se evaporó.
La dinámica se repitió una y otra vez. Javier Torrente, en su primera etapa, cumplió con salvar al equipo del descenso, pero al final de su contrato se marchó. Gustavo Díaz, contratado en 2019, apenas duró nueve meses. Torrente volvió, esta vez para ser despedido tras la pandemia con la directiva argumentando “malos resultados”. Roberto Sensini llevó al club a la final de la Copa Chile 2021, pero ni siquiera ese subcampeonato le permitió continuar.
El caso más emblemático fue Francisco “Paqui” Meneghini. Su proyecto de más de dos años parecía un giro hacia la estabilidad, con un Everton competitivo y con identidad. Pero una sola derrota, 1-0 ante Unión La Calera en la Sudamericana 2024, bastó para su destitución. “La eliminación internacional fue el detonante”, reconoció la directiva. Meneghini llevó la disputa a la FIFA, tras un polémico contrato que lo dejó en medio de un conflicto salarial.
Tras su salida, la paciencia se agotó definitivamente. Esteban Solari apenas duró una temporada. Gustavo Leal fue despedido tras 68 días y ocho partidos, el ciclo más corto de todos.Llegó Mauricio Larriera que con 7 triunfos en 22 partidos jugados se convirtió en un serio candidato al descenso con 5 fechas por jugar, pero prefirió otra cosa: renunciar y no colgarse la "medalla" de la B.
Everton terminó siendo víctima de su propia promesa. La máquina de despedir entrenadores, alimentada por decisiones cortoplacistas y la urgencia de resultados inmediatos, devoró cada proyecto antes de que pudiera madurar. Lo que alguna vez fue presentado como el camino hacia la grandeza, hoy es el símbolo de un fracaso que el tiempo ha hecho aún más evidente.
Héctor “Tito” Tapia (abril 2016 – septiembre 2016)
Pablo “Vitamina” Sánchez (septiembre 2016 – mayo 2018)
Javier Torrente (I) (junio 2018 – diciembre 2018)
Gustavo “Chavo” Díaz (enero 2019 – septiembre 2019)
Javier Torrente (II) (septiembre 2019 – diciembre 2020)
Roberto Sensini (diciembre 2020 – diciembre 2021)
Francisco “Paqui” Meneghini (enero 2022 – marzo 2024)
Esteban Solari (marzo 2024 – diciembre 2024)
Gustavo Leal (enero 2025 – marzo 2025)
Mauricio Larriera (marzo 2025 – octubre 2025)