En los últimos años, la conducción de la AFA encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia y con Pablo Toviggino como tesorero quedó en el centro de un escándalo por presuntas maniobras de desvío de fondos que habrían perjudicado financieramente a la entidad rectora del fútbol argentino. Una investigación de La Nación, basada en fuentes, documentos bancarios y registros societarios consultados en tres países, reconstruye un circuito de operaciones que habría permitido extraer millones de dólares a través de estructuras societarias y mecanismos poco transparentes.
El esquema detectado incluyó la constitución de sociedades “fantasma” en Miami que —según los registros— existen únicamente en el papel y emitieron facturas apócrifas por supuestos servicios de “logística” o consultoría” que nunca fueron efectivamente prestados a la AFA. Bajo el paraguas de contratos de patrocinio globales, la AFA habría instruido a empresas intermediarias que recaudan ingresos en el exterior —como TourProdEnter LLC— a transferir millones de dólares a estas firmas pantalla, según reconstruyó La Nación.
Una parte del dinero que llegó a esas sociedades en Estados Unidos luego retornó al país a través de cuevas financieras en la City porteña, donde se movieron físicamente los fondos en efectivo y se completó el circuito de extracción. En ese tramo, fuentes consultadas por el diario mencionan la participación de operadores financieros y enlaces con distintas oficinas en Buenos Aires que habrían recibido y dispersado los fondos.
Según la investigación, Toviggino fue uno de los protagonistas centrales de la operatoria —junto a funcionarios como Juan Pablo Beacon—, coordinando con intermediarios, “cueveros” y empresarios vinculados a las sociedades fantasma e, incluso, participando en la confección de las facturas apócrifas cuyos patrones gráficos y numéricos fueron analizados por el medio. Las facturas, emitidas por entidades como SCH Consulting Group LLC, MS Innovation Tech Corp o MLS Global Trading Corp, presentaban estructuras inconsistentes con operaciones reales, con errores y domicilios idénticos en Miami.
La investigación de La Nación detalla que este entramado se desarrolló en un contexto de restricciones cambiarias y brecha entre el dólar oficial y el paralelo en Argentina, lo que facilitó la operación de estas estructuras fuera del circuito financiero habitual. Tapia, ante las consultas periodísticas, negó dar importancia a lo mediático y afirmó que las revelaciones no afectan el apoyo de los hinchas, aunque su gestión y la de Toviggino enfrentan ahora una profunda controversia pública por estos hechos.