Casi a hurtadillas, la depreciada selección chilena de fútbol anuncia que jugará el 10 de octubre un amistoso con Perú. El sábado, minutos antes de la inauguración del Mundial Sub-20, Pablo Milad, presidente de la ANFP, dijo que se estaba “consolidando” el estadio donde jugaría la Roja.
En castellano simple, había rival, pero no cancha. Así como lo lee, como cuando usted arma una pichanga con sus amigos y empiezan a buscar un lugar para arrendar. Sumemos que con la selección Sub-20 en plena Copa del Mundo, se estima que el entrenador será Sebastián Miranda, primer asistente de Nicolás Córdova. Es decir, en medio de una competencia de la envergadura de un Mundial, se parcha al primer equipo con uno de los integrantes del cuerpo técnico de las selecciones menores. Así no se trata a la selección chilena, pero a esta altura, nada sorprende de esta administración, que consuma desaguisado tras desaguisado, en su lógica de cuadro chico, donde todo da lo mismo.
Se anuncia que el duelo con los incaicos será en el estadio Bicentenario de La Florida, un recinto que no cumple con los estándares para un duelo internacional, a partir de que solo tiene entrada por la calle Enrique Olivares. Es cierto que juegan el penúltimo y el último de las eliminatorias a la Copa del Mundo de 2026, pero el “Clásico del Pacífico” encierra una rivalidad y una tradición casi centenaria.
No se pudo jugar en Concepción, pero existen otros campos para un partido internacional que suma puntos en el ranking FIFA. Lamentablemente, como no hay plata, desplazar a ambos planteles a regiones es un lujo asiático para Quilín.
En medio de este panorama desolador, la tarde del lunes conocimos la nómina. No hubo grandes cambios con relación a los partidos con Brasil y Uruguay, que cerraron el papelón de la Roja al Mundial de 2026. Las novedades fueron el arquero Jaime Vargas, de Deportes Recoleta, el lateral derecho Francisco Salinas, de Coquimbo Unido (un premio al líder del campeonato) y el defensor Nicolás Díaz, del Puebla de México. Iván Román, sancionado por tres partidos en la selección Sub-20, también aparece.
El registro nos habla de tres jugadores de la Championship (Lawrence Vigoreaux, Swansea; Marcelino Núñez, Ipswich Town; y Ben Brereton, Derby County); uno de España (Gabriel Suazo, Sevilla), uno de Francia (Francisco Sierralta, Auxerre) y uno de Italia (Guillermo Maripán, Torino). Brasil aporta con el mencionado Román (Atlético Mineiro), Benjamín Kuscevic (Fortaleza), Gonzalo Tapia (Sao Paulo) y Alexander Aravena (Gremio). Desde México, Mauricio Echeverría (León) se suma a Díaz, mientras que de Argentina solo citaron a Felipe Loyola (Independiente). El portero Thomas Gullier, del Montreal Impact, también estará.
A los mencionados Vargas y Salinas, el torneo de Primera División pone a en la lista a tres de Universidad de Chile (Fabián Hormazábal, Lucas Assadi y Javier Altamirano), dos de Colo Colo (Vicente Pizarro y Lucas Cepeda) y Huachipato a Maximiliano Gutiérrez. En un proceso que anuncia una renovación importante, a la espera de que se designe un entrenador definitivo, queda claro que Luciano Cabral (Independiente) no está en los planes de este cuerpo técnico. Tampoco Williams Alarcón y Carlos Palacios, ambos en Boca Juniors. Habrá que esperar la rueda de prensa para saber por qué no vino Paulo Díaz.
Un dato relevante: empieza a consolidarse el grupo que asistió al Mundial Sub-17 de Brasil 2019. Pizarro, Assadi, Tapia y Aravena estuvieron al mando de Cristián Leiva. En ese equipo estaba Vicente Reyes, fuera en esta citación, pero en el radar permanente de “Pinto Durán”. Figuraban además Daniel González (UC) y César Pérez (Defensa y Justicia, Argentina).
Para el grueso de los aficionados, el nombre de Jaime Vargas (28-10-2004) no resulta familiar. El arquero de Deportes Recoleta mide 1,93 y lleva cuatro temporadas en el arco recoletano, con 51 cotejos. Una cifra que sería muy superior si no se hubiera lesionado de gravedad el año pasado. Destaca por su seguridad de manos, ubicación, buen juego aéreo y capacidad para ir abajo. Delgado, cumple con los parámetros que se exige a los goleros actuales. Lo más probable es que en 2026 milite en un equipo de Primera División. Sus representantes quieren llevar su carrera sin apuro.
Así llega a Chile a enfrentar a Perú. Con nombres nuevos, casi en el anonimato y en busca de los goles que no anota hace seis partidos.