La crisis por los conciertos de BTS en el Estadio Nacional ya dejó su primera consecuencia política. La ministra del Deporte, Natalia Ducó, solicitó la renuncia de la directora subrogante del Instituto Nacional de Deportes (IND), Lorena Castillo, luego de la controversia que provocó el cambio de postura del organismo, que primero rechazó y luego terminó autorizando la realización de los tres conciertos del grupo surcoreano en el principal recinto deportivo del país.
La salida de Castillo busca cerrar una polémica que estalló públicamente durante las últimas semanas, pero los antecedentes muestran que el Ministerio del Deporte conocía el proyecto mucho antes. El 27 de marzo, casi dos semanas antes del inicio de la venta de entradas, la propia Natalia Ducó recibió al fundador y CEO de DG Medios, Carlos Geniso, en una reunión registrada en la plataforma de la Ley del Lobby para abordar la disponibilidad del Estadio Nacional para la realización de conciertos.
El registro oficial no solo confirma que el encuentro se realizó, sino que además deja constancia de su principal resultado. Según el documento, DG Medios se comprometió a elaborar un "plan de mitigación" para hacer viable la realización de los espectáculos, lo que evidencia que existían conversaciones y un trabajo previo entre la productora y el Ministerio varios meses antes de que el IND emitiera su rechazo por razones técnicas.
Con esos antecedentes, la cronología del caso adquiere una dimensión distinta. El organismo deportivo terminó argumentando que el montaje del escenario 360° ponía en riesgo la cancha híbrida del Estadio Nacional, decisión que provocó la molestia de miles de fanáticos y abrió una fuerte presión sobre el Gobierno. Días después, tras una nueva evaluación y modificaciones al proyecto, el mismo Ejecutivo terminó autorizando los conciertos, dejando en evidencia un cambio de criterio que terminó costándole el cargo a la directora subrogante del IND.
La renuncia de Lorena Castillo se convierte así en la primera baja de una crisis que, según muestran los registros públicos, no nació con el rechazo técnico del Instituto Nacional de Deportes, sino que llevaba meses siendo abordada por el propio Ministerio del Deporte, encabezado por Natalia Ducó. Eso explica por qué la salida de la directora del IND difícilmente cierre un debate que ahora también apunta al rol que tuvo la ministra durante todo el proceso.