Lo que comenzó como una de las mayores alegrías recientes para Santiago Wanderers, con la obtención de la Copa Libertadores Sub 20, rápidamente se transformó en una crisis interna que expuso tensiones dirigenciales, versiones cruzadas y un conflicto que escaló más allá de lo deportivo. En menos de 24 horas, el título continental quedó completamente opacado por una cadena de hechos que golpearon la imagen institucional del club porteño.
El primer remezón llegó con la salida del técnico campeón, quien dejó su cargo en medio de diferencias con la dirigencia, instalando dudas sobre el manejo interno tras el logro histórico. La situación se tensionó aún más con la respuesta del presidente Reinaldo Sánchez, quien no solo desestimó las versiones de conflicto, sino que además apuntó directamente contra Felipe Salinas, asegurando que “ni siquiera iba a ir” al torneo, en una declaración que remeció el ambiente al interior del plantel.
Lejos de bajar la intensidad, el conflicto sumó un nuevo actor cuando el Sifup intervino públicamente, ofreciendo hacerse cargo del costo de la indumentaria del equipo Sub 20 y cuestionando duramente a la dirigencia. La acción del gremio no solo validó parte del malestar interno, sino que elevó el caso a un plano mayor, instalando una crítica abierta al trato hacia un plantel que venía de conseguir un título internacional.
Sin embargo, cuando el escenario parecía completamente fracturado, desde la propia interna de la familia Sánchez surgió una nueva señal que redefine el desenlace del caso. Otro integrante del entorno dirigencial aseguró que Felipe Salinas continuará en Santiago Wanderers, retomando su rol como ayudante técnico de Francisco Palladino en el primer equipo, función que ya desempeñaba antes de asumir el proceso que culminó con el título Sub 20.
De esta manera, la teleserie que envolvió al club tras la conquista continental suma un giro relevante: lejos de una ruptura definitiva, Salinas se mantiene dentro de la estructura deportiva, en una decisión que busca contener el conflicto, pero que no borra las tensiones expuestas en las últimas horas.
Así, Wanderers pasa en cuestión de días de celebrar un hito histórico a enfrentar una crisis que deja al descubierto fisuras profundas en su conducción, en un episodio que, más allá del resultado final, ya instaló un manto de incertidumbre sobre el manejo institucional tras uno de los mayores logros de su cantera.