Uno de los grandes golpes de la primera fase del Mundial 2026 se consumó este lunes en Atlanta. España, campeona de Europa y considerada por muchos como la principal candidata a levantar la Copa del Mundo, fue incapaz de superar a Cabo Verde e igualó 0-0 en un partido que parecía tener un solo protagonista antes del pitazo inicial.
La diferencia entre ambos equipos fue evidente durante gran parte del encuentro. España monopolizó la posesión con un impresionante 74%, completó 689 pases, remató 23 veces y generó ocho tiros de esquina. Cabo Verde, en cambio, apenas registró tres remates en todo el compromiso y ni siquiera consiguió ejecutar un córner. Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar que las estadísticas no siempre garantizan resultados.
El principal responsable de la histórica igualdad fue Vozinha. El experimentado arquero caboverdiano firmó una actuación memorable, acumulando siete atajadas y sosteniendo a su selección en los momentos de mayor asedio español. Ya en la primera mitad había comenzado a transformarse en figura con intervenciones ante Pedri, Laporte y Ferran Torres, quien además estrelló un balón en el travesaño cuando parecía tener el gol servido.
España aumentó todavía más la presión tras el descanso. Fabián Ruiz, Oyarzabal, Ferran Torres y luego Lamine Yamal intentaron romper el bloque africano, pero el equipo de Luis de la Fuente se encontró permanentemente con una muralla. La entrada de Lamine revolucionó el ataque español y obligó a Cabo Verde a replegarse prácticamente dentro de su propia área, aunque ni siquiera así llegó el ansiado tanto.
Los últimos veinte minutos fueron un monólogo. Centros, disparos desde media distancia, rebotes y segundas jugadas se acumularon frente al arco de Vozinha. Sin embargo, cada intento terminó bloqueado por un defensor o en las manos del arquero. Cabo Verde renunció completamente al balón y apostó a resistir, una estrategia que terminó funcionando a la perfección.
El resultado representa una enorme sorpresa considerando el contexto previo. España llegaba al encuentro con una racha de 31 partidos oficiales sin derrotas bajo el mando de Luis de la Fuente y aparecía como una de las máximas favoritas para conquistar el torneo. Cabo Verde, por su parte, disputa el primer Mundial de su historia y aparecía como el rival más accesible del Grupo H.
Ahora, la presión cambia de lado. España dejó escapar una oportunidad valiosa para encaminar su clasificación y llegará obligada a sumar en sus próximos compromisos frente a Arabia Saudita y Uruguay. Cabo Verde, en cambio, ya puede celebrar uno de los resultados más importantes de toda su historia futbolística: un empate que sabe a victoria y que ya se instala entre las grandes sorpresas del Mundial 2026.