Lo que hace apenas unos años parecía impensado hoy está muy cerca de convertirse en realidad. Boca Juniors negocia el regreso de Sebastián Villa, el mismo futbolista que abandonó el club en 2023 tras ser condenado por violencia de género y que ahora volvería como uno de los fichajes más importantes del mercado argentino.
Según informó Clarín, el Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme alcanzó un principio de acuerdo para incorporar al extremo colombiano desde Independiente Rivadavia. La operación bordea los US$7 millones y contempla un contrato por cuatro temporadas, una inversión que refleja la confianza del club en recuperar a un futbolista que durante años fue determinante dentro de la cancha.
La decisión, sin embargo, ha desatado una fuerte controversia. En junio de 2023, Villa fue condenado a dos años y un mes de prisión en suspenso por amenazas coactivas en un contexto de violencia de género contra su expareja. A partir de esa sentencia, Boca resolvió apartarlo del plantel profesional, dando por terminado un ciclo que parecía no tener retorno.
Ese no fue el único frente judicial que enfrentó el colombiano. También fue acusado de abuso sexual en una causa iniciada por otra mujer, proceso que concluyó en 2024 con su absolución. Pese a ello, su imagen pública quedó profundamente dañada y su salida del club fue interpretada como una decisión institucional para marcar distancia frente a los hechos que lo involucraban.
Tras dejar Boca, Villa pasó por el fútbol europeo antes de regresar a Argentina para vestir la camiseta de Independiente Rivadavia. En Mendoza consiguió relanzar su carrera con actuaciones decisivas, recuperó protagonismo y volvió a mostrar el desequilibrio que lo convirtió en uno de los extremos más peligrosos del continente. Ese rendimiento terminó convenciendo a Riquelme de apostar nuevamente por su fichaje.
El posible retorno representa un evidente cambio de criterio por parte de Boca. El mismo club que hace tres años entendió que la condena hacía incompatible su continuidad ahora está dispuesto a desembolsar cerca de US$7 millones para reincorporarlo como una de las principales figuras de su proyecto deportivo.
Más allá de lo futbolístico, el regreso de Villa promete abrir un intenso debate en Argentina. Para algunos, Boca privilegia el talento de un jugador capaz de marcar diferencias dentro del campo. Para otros, la operación contradice la postura que la institución adoptó cuando decidió apartarlo tras la condena.
Si las negociaciones llegan a buen puerto, Sebastián Villa volverá a ponerse la camiseta azul y oro. Lo hará convertido nuevamente en una apuesta deportiva de primer nivel, pero también con el peso de un pasado que, lejos de quedar atrás, volverá a instalar la discusión sobre los límites entre el rendimiento deportivo y la responsabilidad institucional.