Damián Pizarro volvió a Chile buscando precisamente una cosa: jugar. Después de una aventura internacional en la que nunca consiguió consolidarse, Audax Italiano apareció como la oportunidad para recuperar minutos, confianza y, sobre todo, goles. Sin embargo, sus primeras semanas en La Florida comienzan a repetir peligrosamente la historia.
Este viernes, Audax igualó 0-0 frente a Unión La Calera por la fecha 20 de la Liga de Primera. Los itálicos buscaron el triunfo durante buena parte del segundo tiempo, generaron ocasiones y terminaron lamentando su falta de contundencia. Pese a ese escenario, Pizarro no ingresó. El dato resulta todavía más llamativo al revisar sus primeros partidos. El delantero debutó frente a Universidad de Concepción y disputó 23 minutos. Luego tuvo 21' contra Ñublense y apenas 14' frente a Everton. La secuencia es clara: 23, 21, 14 y ahora cero minutos ante La Calera.
En total, Pizarro ha disputado apenas 58 minutos en tres encuentros con Audax Italiano. En ese tiempo registra cero goles, 0,3 tiros totales y 0,3 remates al arco por partido, además de una ocasión clara desperdiciada y una tasa de conversión de 0%, según las estadísticas de sus primeras presentaciones. La situación golpea especialmente por el contexto en el que se produjo su llegada. Pizarro aterrizó en Audax cedido y con apenas 21 años, después de una experiencia internacional que estuvo muy lejos de las expectativas generadas cuando dejó Colo Colo. Su misión en La Florida parecía evidente: volver a competir regularmente y reconstruir una carrera que perdió impulso demasiado rápido.
El delantero había partido desde Macul rumbo a Udinese como uno de los grandes proyectos del fútbol chileno. Sin embargo, en Italia prácticamente no tuvo espacio y posteriormente tampoco consiguió continuidad durante sus pasos por Le Havre de Francia y Racing de Argentina. Audax se convirtió así en otra estación para intentar recuperar el terreno perdido.
Pero había una mochila incluso más pesada. Pizarro llegó al cuadro itálico sin convertir un gol oficial desde el 12 de mayo de 2024, una sequía que ya supera largamente los dos años. Por eso su arranque en Audax comienza a encender las alarmas. No solamente sigue sin convertir, sino que tampoco está logrando instalarse como una alternativa importante. Ante La Calera, Franco Troyansky fue el centrodelantero titular y tuvo algunas de las oportunidades más claras del equipo, mientras Pizarro terminó la noche sin sumar minutos.
Audax tampoco atraviesa un momento cómodo. El empate frente al colista significó su tercera igualdad consecutiva y dejó al equipo en el decimotercer puesto con 22 puntos. Incluso en un partido cerrado, sin goles y donde el equipo necesitaba encontrar soluciones ofensivas, Pizarro no apareció. Todavía tiene tiempo. Tiene 21 años y recién comienza su etapa en La Florida. Pero la tendencia inicial es imposible de ignorar: Damián Pizarro regresó a Chile para volver a jugar y, por ahora, juega cada vez menos. Después de desaparecer de los planes en Europa y Argentina, su gran desafío será evitar que la historia vuelva a repetirse, ahora en Audax Italiano.