Que Unai Simón prácticamente no reciba disparos al marco en un mérito del gran trabajo en conjunto de España que en bloque cierra todos los caminos su arco. Y ese trabajo tiene dos figuras sobresalientes, los zagueros centrales Pau Cubarsí (19 años Barcelona) y Aymeric Laporte (32 años Athletic Club). Ambos jugadores, en los siete partidos que lleva jugada su selección en este Mundial, apenas han cometido ocho faltas, la que desglosadas dan una media de 1.14 para la pareja y 0.57 individualmente. Es decir, cada zaguero central de España apenas hace medio foul por partido.
Sin ir más lejos en la semifinal contra Francia, considerada la mejor delantera del Mundial y una de las mejores de la historia de este tipo de torneos, el tándem Cubarsí-Laporte no cometió una sola falta durante los noventa minutos de juego. Al contrario, hicieron ocho despejes exitosos entre ambos.
La cargar del "juego sucio" contra la exhuberancia francesa se la llevó la línea de volantes, pues entre Rodri, Olmo y Ruiz cometieron sies faltas, siendo el volanet del City el que se llevó las palmas con cuatro. Otro que no tuvo problemas en meter la pierna firma para interceptar fue Lamine Yamal, quien cometió tres fouls. Es decir, la dupla Cubarsí-Laporte los recibía ablandados cuando se acercaban al área.