El 18 de marzo era uno de esos días que le encantan a Pablo Milad: Lanzamiento de la Copa de la Liga en Quilín. Prensa, logos, modelos, cóctel y una pizca, no muy grande, de glamour. Pero las cosas se pudrieron muy rápido. Antes de que comenzara la ceremonia un grupo de cuatro dirigentes, encabezados por René Rosas, le pidió una reunión a Pablo Milad en el segundo piso del edificio. El motivo era “revisar” los sueldos de los gerentes de la ANFP. Algo completamente irregular, sólo se puede hacer con una comisión ad doc, pero Milad en su política de decir a todo que “sí” aceptó está junta que vulneraba los estatutos.
En la oficina de Milad se sentaron Jorge Fistonic (Iquque), Felipe Muñoz (Rangers), René Rosas (U de Conce) y Pablo Ramírez (Coquimbo). Juan Tagle estaba en el primer piso compartiendo con otros presidentes de clubes en los prolegómenos del lanzamiento de la Copa de la Liga. El presidente de la ANFP se dio cuenta que el tema de la reunión no era los sueldos de los gerentes, sino que le querían imponer una lista de nombres para la Federación: Felipe Muñoz, Juan Tagle, Pablo Ramírez y Jorge Fistonic. Nadie sabe si su olfato de comerciante o el mero instinto de supervivencia hizo que Aníbal Mosa se percatara de que algo raro pasaba en el segundo piso de Quilín e irrumpió en la reunión de forma violenta. “¿Qué se creen ctm? ¡Esto es Colo Colo!” gritaba en forma amenazante.
El enojo de Mosa era porque ese grupo de dirigentes que se había reunido con Milad en el segundo piso eran de la comisión formada en diciembre del 2025 en Reñaca para representar a la ANFP ante la Federación y ver qué ocurría con la nueva ley de SDAP. En ella estaban también Mosa y Tagle porque por estatutos debían integrarla dos clubes grandes. Tagle se quedó en el cóctel en el primer piso y a Mosa lo habían pasado por alto. Cuando Mosa supo que intentaban dejarlo fuera montó en cólera. La llegada del presidente albo concluyó la reunión de golpe y todos bajaron al primer piso para la ceremonia de la Copa de la Liga.
Abajo, en medio de canapés, vinos y fotógrafos, Jorge Fistonic se cruzó con Juan Tagle y le dijo ante varios testigos: “Quedó la cagada, se enojó Colo Colo”. El lanzamiento de la Copa la Liga se hizo con sonrisas y brindis, mientras algunos dirigentes, enterados de lo ocurrido en el segundo piso, intercambiaban muecas y miradas de preocupación.
Pero el asunto no terminó ahí. Una vez concluida la ceremonia, se hizo una nueva reunión en el segundo piso de Quilín con los mismos de la anterior más dos nuevos participantes: Juan Tagle y Jorge Yunge, secretario general de la ANFP. La cosa se caldeó rápido, Pablo Ramírez, gerente de Coquimbo, acusó a Yunge de enviar a la FIFA y la Conmebol los nuevos estatutos de la Federación de Fútbol sin consultarle a la comisión. Yunge estalló y le contestó que él “No tenía que rendirle cuentas a un simple funcionario”, en el entendido de que Ramírez no es propietario de Coquimbo.
Intervino Felipe Muñoz y exigió que la directiva nombrara los cuatro consejeros que ellos querían imponer y luego dijo la frase clave: “O si no, vamos a hacer una moción de censura en contra de Yunge”. El secretario general de la ANFP encaró a Tagle: “Ya poh Juan, dime…” Tagle se mantuvo en silencio total, sin intervenir, mientras Yunge continuaba peleando con Muñoz. Lo mismo Pablo Milad, se mantuvo con la boca cerrada, sin defender la posición de la ANFP. La reunión culminó cuando Jorge Yunge les dijo a los presentes que la directiva no podía nombrar a nadie en la Federación y debían ser propuestos por el consejo de presidentes. “Esto se tiene que resolver allá abajó, los 32 clubes tienen que saber lo que pasó acá”, sentenció.
La amenaza de Felipe Muñoz era en lo concreto muy complicada de llevarse a efecto: necesitaba por estatutos 4/5 del consejo de presidentes, algo que este grupo de clubes no tenía. Y eso se vio refrendado el propio consejo que se hizo más tarde ese 18 de marzo: enterados de las maniobras que habían ocurrido en el segundo piso de Quilín, ocho clubes reclamaron y le quitaron el piso a la comisión. “Los más enojados eran Universidad de Chile, San Felipe y Limache”, cuenta un presente en el consejo. Tagle y Muñoz habían intentando sacarse de encima a la directiva de la ANFP y terminaron con las manos vacías.
El 26 de marzo Aníbal Mosa dijo a los medios que efectivamente el grupo de clubes encabezados por Rangers y Universidad Católica había intentado un golpe. “Hubo dos reuniones previas al consejo, en el segundo piso de la ANFP (…) lo más grave es que se trató de romper la institucionalidad y nosotros nos paramos firmemente”, señaló el presidente albo.
Juan Tagle estuvo dos semanas sin hablar del asunto, aparentemente le había llegado un raspacacho de los accionistas mayoritarios de Cruzados. Pasados ese tiempo, y luego de abandonar la presidencia de la UC, comenzó una campaña de desmentidos permanentes cuyo último capítulo es la entrevista en The Clinic donde exige que del propio Pablo Milad descarte el episodio. “Le he pedido varias veces a Pablo Milad que desmienta el golpe de estado”, dijo Tagle.
Aquí viene lo curioso, Milad se mantuvo en silencio cuando Felipe Muñoz amenazó con censurar a Yunge el 18 de marzo y cuando fue encarado por Yunge más tarde, la respuesta de Milad fue bajarle todo el dramatismo al asunto. “No escuché lo que dijo Muñoz”, “No fue tan así”, era su versión. A algunos periodistas afines, los tres o cuatro con los que habla siempre, les dice off the record que el “golpe de estado no ocurrió” y que “el único beneficiado fue Yunge”. Pero no ha querido hacer lo que le pide Tagle: decirlo públicamente. Sabe que iniciaría una guerra abierta con su secretario general y puede venir otro desmentido de Colo Colo, Limache o San Felipe.
En este momento las relaciones de Milad con Tagle son las mejores a pesar de lo ocurrido el 18 de marzo. Tanto, que propuso a Tagle como miembro de la Federación y luego como futuro presidente de la ANFP ¿Qué le ofreció Tagle a Milad para que se convirtiera en su jefe de campaña luego de lo ocurrido en Quilín el 18 de marzo? Misterio.