Cristiano Ronaldo volvió a dejar su huella en la historia del fútbol. Con su doblete ante Hungría, el delantero portugués alcanzó los 41 goles en partidos clasificatorios al Mundial, superando el registro de 39 tantos del guatemalteco Carlos “El Pescadito” Ruiz, con lo que se convirtió en el máximo artillero en solitario en la historia de las eliminatorias mundialistas.
El capitán de Portugal, que disputó su primer proceso clasificatorio rumbo a Alemania 2006, ha mantenido una regularidad que ningún otro jugador logró igualar en dos décadas. A los 40 años, continúa marcando diferencias con una eficacia que resiste el paso del tiempo y amplía una colección de récords que parece no tener fin.
Detrás del luso aparecen nombres ilustres. Ruiz, símbolo del fútbol guatemalteco, queda en el segundo puesto con 39 goles, mientras Lionel Messi completa el podio con 36 conquistas para Argentina en la Conmebol. Más atrás figuran Ali Daei, histórico de Irán, con 35 tantos, y Robert Lewandowski, figura de Polonia, con 33. En el grupo de los diez mejores también aparecen jugadores como Luis Suárez, Edin Džeko y Sardar Azmoun, todos con cifras cercanas a los 30 goles.
El dato refuerza la magnitud del portugués: Ronaldo no solo domina el fútbol europeo, sino que también es el máximo goleador de la historia en partidos de selecciones, con más de 140 anotaciones oficiales con su país. Lo suyo es una mezcla de longevidad, disciplina y un olfato goleador que se mantiene intacto.
Mientras Portugal avanza con paso firme en la ruta hacia el Mundial de 2026, Ronaldo sigue escribiendo capítulos que lo consolidan como una de las leyendas más grandes del deporte. Justamente en esa Copa del Mundo intentará conseguir el broche de oro de su carrera: ser campeón planetario.