A Milad le quedan pocos meses al mando del fútbol chileno. Es la administración más larga que haya tenido la actividad en sus 120 años de historia. Y, tal vez, la peor. A esta altura no queda nada que rescatar, salvo mantenerse en el puesto hasta noviembre y seguir cobrando los viáticos de la Conmebol y la FIFA. Pablo Milad está viviendo horas muy duras, la humillante derrota de Chile frente a Nueva Zelandia, termina por herir de muerte la conducción de Nicolás Córdova en la selección.
Había sido una clásica apuesta de Milad, tanto en el análisis económico y comunicacional: por un lado duplicó las funciones del entrenador de la Sub 20, ahorrando el sueldo de un cuerpo técnico clase A completo, y por otro chamuyaba en los medios de "negociaciones con Pellegrini". Chamuyo, dicho sea de paso, muy bien recibido y amplificado por la mayoría de los medios especializados quienes, de manera acrítica, inflaban la posibilidad de que el Ingeniero tomara la selección este 2026, cuando nunca hubo nada para respaldarlo. Ni siquiera las famosas "reuniones con emisarios" que publicaron, las que nunca tuvieron una fecha, un lugar o participantes, menos un registro gráfico, que pudieran comprobarlas. Todo un bluff generado desde Quilín para calmar la opinión pública muy hostil a que Córdova pasara a interino a permanente en la selección adulta luego del fracaso estrepitoso en el Mundial Sub 20.
Una vez que la mascarada de Pellegrini se cayó luego que el propio entrenador del Betis descartara cualquier posibilidad de asumir la Roja "con los actuales dirigentes", en febrero el gerente de selecciones, Felipe Correa, tuvo que transparentar la verdad: Nicolás Córdova seguía al mando de la selección adulta todo el 2026. Y la ANFP se ahorraba el sueldo de un cuerpo técnico todo el 2026, ya que, como viene ocurriendo, Córdova utilizaría el staff de Juan Pinto Durán que se ocupa de la Sub 20, Sub 17 y Sub 15. Circo Chamorro.
Que lo de Pellegrini era un bluff y que el plan A siempre fue Nicolás Córdova fue advertido en La Hora de King Kong tan tempranamente como junio pasado. Córdova se ofreció a dirigir la adulta luego que Chile quedara eliminado del Mundial tras caer 2-0 con Bolivia en El Alto y Ricardo Gareca fuera cesado. En ese momento, dije en el programa de youtube que necesitábamos "un técnico joven, con hambre, que tenga un proyecto integral a largo plazo, que incluya divisiones inferiores y vasos comunicantes con las selecciones Sub 20 y Sub 17". Acto seguido excluí a Córdova de los candidatos "porque debe enfocarse en el Mundial Sub 20".
El 16 de junio recibí un mensaje de Córdova con un pantallazo de mis declaraciones. Estaba muy ofendido por haberlo excluido de la lista de candidatos a la adulta. "Con todo el cariño que te tengo, si tú quisieras sabrías todo el proyecto que llevo. De verdad lo que estamos haciendo es inédito en nuetro fútbol", decía su mensaje. Le expliqué que lo había excluido por razones lógicas: era el técnico de la Sub 20 y tenía un Mundial en Chile en pocos meses. Me invitó a ver su proyecto de manera privada a su casa. A la semana siguiente. Milad lo puso como "interino" en la adulta para jugar contra Brasil y Uruguay y la invitación fue olvidada. El mensaje que me había enviado Córdova había tenido una motivación táctica muy simple: que no volviera a excluirlo de los candidatos a la selección en La Hora de King Kong. Necesitaba un ambiente propicio.
Que quede claro: el proyecto de Nicolás Córdova siempre fue la adulta y, en un momento, la Sub 20 y el Mundial de Chile se volvieron un obstáculo. Milad tomó la oferta pese a los malos resultados en el mismo Mundial y que Córdova salió disparando contra la ANFP luego de ser goleado por México.
Mientras hubo rivales fáciles para acumular estadísticas (Perú con selección local, Rusia castigada por la FIFA, Cabo Verde), la posición de Córdova se podía mantener. Pero el 4-1 frente a Nueva Zelandia y el nulo funcionamiento en la cancha echaron a pique la apuesta y ahora el presidente de la ANFP abre un nuevo flanco en su administración. Uno que parecía, al menos, en pausa. Agrava el asunto que el entenador no da notas ni conferencias de prensa. No explica nada. Sólo habla cuando está a diez mil kilómetros de distancia, Sochi y Auckland, y hay dos reporteros en la sala.
Son malos tiempor para Pablo Milad. Al interior de la ANFP se está viviendo en una guerra silenciosa que ya tuvo dos batallas: el cuartelazo que le dio Tagle hace dos semanas y que Aníbal Mosa con Cecilia Pérez lograron neutralizar y la amenaza de moción de censura por parte de Coquimbo y Universidad de Concepción contra Jorge Yunge por el "naiming" de la Copa de la Liga y un eventual conflicto de intereses (otra denuncia de La Hora de King Kong). Esto venía con el viento de cola de la aprobación de la ley de SADP, donde la ANFP se vio torpe y grosera haciendo lobby en su contra. Otro palazo para Quilín. Dicen que Pablo Milad está con licencia médica. Entendible, en estos momentos su administración entró en etapa terminal.