No tuvo suerte Universidad de Chile en la Conmebol. La semana pasada había presentado una apelación a los 14 partidos sin público en copas internacionales, además de una cuantiosa multa, que le habían impuesto tras el duelo contra Independiente en Avellaneda. Había seguridad entre los dirigentes azules que en la segunda sala les bajarían, al menos, los partidos de local. Pero esto no ocurrió y la sanción se mantuvo firme según se supo esta noche. Por lo mismo, en Azul Azul llevarán en caso al TAS.
Hace pocos días, además, Jorge Moreno, juez único de la Comisión Disciplinaria del organismo resolvió sancionar a Universidad de Chile con un total de 32.000 dólares y su técnico Gustavo Álvarez con la abultada cifra de 50.000 dólares, por diferentes faltas cometidas en el duelo de ida en Lima contra Alianza por la Sudamericana jugado el 18 de septiembre. Son dos las transgresiones: retraso en el inicio del juego (artículo 5.1.11.6) y mal comportamiento de los hinchas (Artículo 5.1.5).
Este último artículo, el 5.1.5, establece que los clubes son responsables del comportamiento de sus hinchas dentro y fuera del estadio, incluyendo el uso de fuegos artificiales, bombas de estruendo y otros elementos que puedan causar disturbios. Los hinchas azules estaban con prohibición de ir al estadio Alejandro Villanueva, pero algunos se las arreglaron para colarse. Dos, al menos, utilizando credenciales de periodistas. Cosa que fue denunciada por Alianza.
Mientras que el 5.1.11.6 numeral 1 del Manual de Clubes de la Conmebol, con el que fue sancionado Álvarez, se refiere a la responsabilidad por el retraso en el inicio del partido. No está precisado en el fallo cómo fue responsabilidad de la U el retraso, pero, especulamos, que fue la segunda etapa donde el equipo chileno se habría demorado en camarines. Como contra Independiente, hay siete días para apelar.