En medio del debate sobre el futuro formato de la Copa Libertadores, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ha dejado una señal clara: quiere ver a Lionel Messi competir en su torneo principal con el Inter Miami. El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, señaló que la entidad está abierta a la idea de que clubes de la Major League Soccer (MLS) y Liga MX participen en la edición de 2027 de la Copa Libertadores, en un movimiento que podría redefinir la competencia continental.
La disposición de Conmebol surge tras conversaciones con directivos del Inter Miami —equipo en el que juega Messi— y otras partes interesadas. Aunque el regreso formal de equipos de México a la Libertadores ya había sido explorado en el pasado, la posibilidad de que un club de Estados Unidos entre en la competencia presenta un nuevo escenario estratégico.
Domínguez aclaró que cualquier inclusión de clubes no sudamericanos requerirá coordinación con la Concacaf, la confederación de fútbol de Norte y Centroamérica, y que todavía se están evaluando los detalles de la propuesta. Aun así, su declaración de “puerta abierta” —siempre bajo la condición de acuerdo entre confederaciones— ha encendido el entusiasmo en Sudamérica por la posibilidad de ver a Messi disputar la Libertadores, un torneo que nunca ha jugado en su extensa carrera.
La iniciativa no solo implicaría un salto de visibilidad para el certamen, sino también un potencial replanteamiento de los cupos y la estructura del torneo, con la mira puesta en atraer mayor atención mediática y comercial a nivel mundial.
La última participación de equipos mexicanos en la Copa Libertadores fue en la edición de 2016, con Pumas UNAM, Toluca y Puebla. En esa ocasión, Pumas alcanzó los cuartos de final. Debido a cambios en el calendario de la Conmebol, los equipos de la Liga MX dejaron de participar tras la edición de 2016.