El inicio del Campeonato Nacional 2026 puede sufrir un remezón mayor. A la ya conocida denuncia de Everton contra Unión La Calera por la supuesta utilización de seis extranjeros en cancha, ahora se suma un nuevo actor con intereses directos en la tabla: Cobresal.
El cuadro de El Salvador, que cayó 3-1 ante los “cementeros” en la segunda fecha, evalúa presentar su propio reclamo ante el Tribunal de Disciplina, respaldado en el mismo argumento que instaló el equipo viñamarino: la infracción al artículo 31 de las bases, que permite un máximo de cinco extranjeros simultáneamente en cancha.
La situación no es menor. En ambos partidos —ante Everton y Cobresal—, Unión La Calera habría tenido durante varios minutos a seis futbolistas extranjeros en el terreno de juego, con el ingreso del argentino Axel Encinas como punto clave de la polémica.
El escenario es crítico para el cuadro calerano. En caso de que el Tribunal falle en contra, no solo perdería los puntos obtenidos ante Everton (1-0), que pasarían a transformarse en un 3-0 administrativo, sino que además arriesga una sanción similar por el duelo frente a Cobresal.
La consecuencia sería devastadora: una resta de hasta seis unidades que lo sacaría de la pelea por la cima y lo podría dejar incluso en el fondo de la tabla.
Para Cobresal, el movimiento no es casual. Más allá del impacto competitivo inmediato, el club entiende que existe una oportunidad reglamentaria concreta de recuperar puntos que perdió en cancha. Y en un torneo corto, cada unidad puede marcar la diferencia entre pelear arriba o quedar relegado tempranamente.
Así, mientras La Calera prepara su defensa asegurando que Encinas no ocupa cupo de extranjero por su condición formativa, el fútbol chileno vuelve a girar —una vez más— en torno al escritorio. Y Cobresal, silencioso pero atento, ya decidió que no se quedará fuera de la pelea.