La crisis de Unión La Calera sumó un nuevo y durísimo capítulo. El cuadro cementero fue ampliamente superado por Cobresal, cayó por un inapelable 4-0 en El Salvador y cerrará la fecha 17 en el último lugar de la Liga de Primera. Con apenas 13 puntos y siete partidos consecutivos sin conocer la victoria, el equipo de Martín Cicotello comienza a mirar con preocupación la lucha por no descender.
El partido quedó condicionado muy temprano. Janpol Morales adelantó a los mineros a los 13 minutos con un gol insólito y una salida horrible del meta cementero Nicolás Avellaneda. Apenas nueve minutos después, Rodrigo Pérez protagonizó la acción que terminó por derrumbar a la visita. El defensor fue amonestado en primera instancia por una fuerte infracción, pero el VAR llamó al juez para revisar la jugada. Tras observar las imágenes, el árbitro cambió su decisión y mostró la tarjeta roja directa al considerar que la entrada puso en riesgo la integridad física del rival.
A partir de ese momento, Cobresal hizo exactamente lo que debía hacer. Con un hombre más y aprovechando el desgaste que provoca la altura de El Salvador, administró el balón, manejó los ritmos del encuentro y obligó a La Calera a un esfuerzo físico imposible de sostener. Los dirigidos por Gustavo Huerta nunca perdieron el control del partido y terminaron transformando la superioridad numérica en una goleada.
El segundo tiempo fue el reflejo de esa diferencia. Julián Brea aumentó la ventaja apenas iniciado el complemento y César Yanis terminó por sentenciar el encuentro, coronando una actuación sólida de un Cobresal que remató 21 veces y prácticamente no sufrió en defensa. En la última jugada del partido una contra del meta Olguín finalizó con un lindo remate del argentino Franco Frias dejando sin reacción a Avellaneda. 4-0 para incendiar el presente calerano.
Para La Calera, en cambio, el panorama es cada vez más oscuro. El elenco cementero encadenó su séptimo partido consecutivo sin ganar, con cuatro derrotas y tres empates, y quedó hundido en el fondo de la tabla. La expulsión de Rodrigo Pérez terminó siendo un punto de quiebre: regalar más de una hora con diez jugadores en la altura fue una ventaja que Cobresal explotó sin contemplaciones para firmar una victoria que puede marcar un antes y un después en la pelea por la permanencia.