La Selección Chilena disputó este martes su segundo partido de la gira amistosa por Norteamérica y volvió a quedarse con las manos vacías. En el Energizer Park de St. Louis, el equipo dirigido interinamente por Nicolás Córdova cayó ante Estados Unidos, luego de comenzar esta ventana internacional con una derrota por 1-0 frente a Canadá. Al final el equipo nacional fue goleado por 4-2.
El desafío aparecía como una buena oportunidad para medir la reacción de la Roja, especialmente porque Mauricio Pochettino decidió enfrentar a Chile con una formación completamente renovada. Estados Unidos presentó un once titular con apenas 22,5 años de promedio, con varios jóvenes y lejos de su formación estelar, en una apuesta del entrenador argentino por probar alternativas.
Chile, al menos desde mitad de cancha hacia adelante, mostró una versión bastante mejor. Darío Osorio asumió el protagonismo, Maximiliano Gutiérrez encontró espacios y el equipo consiguió generar ocasiones claras. El problema estuvo nuevamente en defensa, donde Jonathan Villagra e Iván Román pasaron una noche especialmente complicada y Lawrence Vigouroux debió aparecer varias veces para sostener a la Roja.
El mejor momento chileno llegó pasada la media hora. A los 32', Osorio dejó en buena posición a Nils Reichmuth, quien optó por rematar cuando tenía a Brereton como alternativa. Poco después llegaron dos oportunidades todavía más claras: Brereton estrelló un disparo en el travesaño a los 34' y, apenas un minuto más tarde, Osorio encontró el vertical buscando el palo más lejano.
Paradójicamente, cuando mejor estaba jugando Chile llegó el golpe estadounidense. Estados Unidos recuperó y aceleró ante una Roja que quedó completamente desacomodada, permitiendo que Sebastian Berhalter apareciera con espacio para marcar el 1-0 a los 37 minutos.
La Roja encontró premio antes de marcharse al descanso. En el 45+1', una pelota que quedó dando vueltas dentro del área estadounidense terminó en los pies de Diego Ulloa, quien consiguió establecer el 1-1 y mandar el partido empatado al entretiempo.
Chile salió todavía mejor al complemento. Apenas a los 49', Maximiliano Gutiérrez encabezó una rápida transición, amagó ante la defensa y sacó un remate cruzado para marcar el 2-1. Era el mejor momento de la Roja y también la confirmación de que ofensivamente el equipo había dado un paso adelante respecto de lo mostrado frente a Canadá.
Pero la ventaja duró prácticamente nada. A los 52', Julian Hall le ganó por arriba a Iván Román y estableció rápidamente el 2-2. Fue otro síntoma de una defensa chilena que nunca entregó seguridad y que sufrió especialmente cuando Estados Unidos aumentó la intensidad.
Córdova comenzó entonces a mover sus piezas. Leandro Hernández reemplazó a Reichmuth, Francisco Salinas ingresó por Faúndez y Paulo Díaz sustituyó a Villagra. Más tarde también entraron Vicente Pizarro, Rodrigo Echeverría y Marcelo Morales por Felipe Loyola, Víctor Méndez y Diego Ulloa.
Y fue precisamente cuando Estados Unidos necesitó acelerar cuando quedó más clara la diferencia entre ambos equipos. Pese a jugar con una formación alternativa y extremadamente joven, el cuadro de Pochettino consiguió aumentar el ritmo y volver a golpear. A los 72', tras un tiro de esquina, Chris Richards apareció libre para conectar de cabeza y poner nuevamente arriba al conjunto local. Cuando todo terminaba otra vez la pelota parada fue un arma letal y Mathis Albert sentencio la historia por 4-2.
Osorio terminó siendo el jugador más desequilibrante de Chile. Cada vez que recibió con espacio consiguió generar algo distinto, estuvo cerca del gol y encabezó buena parte de las mejores acciones ofensivas. Vigouroux, desde el arco, fue el otro punto alto gracias a varias intervenciones que evitaron mayores problemas.
Chile mejoró respecto de su presentación ante Canadá, especialmente en ataque, pero nuevamente quedó condicionado por sus falencias defensivas. Y esta vez el dato resulta todavía más significativo: la Roja no pudo ante un Estados Unidos alternativo, con un once de apenas 22,5 años de promedio, que cuando necesitó acelerar demostró tener más herramientas que el equipo de Córdova.