A la hora de repartirse lugares en las distintas comisiones de la FIFA, Alejandro Domínguez y Claudio Tapa no se andan con chicas. Ambos tienen trece personeros de sus respectivos países en distintos estamentos según el último documento emanado por la entidad. Domínguez encabeza el lote de paraguayos nada menos que en la vicepresidencia, mientras que el Chiqui, más piola, se conforma con ser miembro del Consejo de la FIFA. Éste es el más importante, tiene 27 integrantes, entre ellos María Sol Muñoz de Ecuador y Ramón Jesurún de Colombia. Tapia, además, es jefe de la Comisión de las Reglas del Juego.
Los otros argentinos son Mabel Kiese y Donato Villani en Medicina; María Jiménez en Grupos de Interés de Fútbol Femenino; Federico Beligoy en la Comisión de Árbitro; Andrés Patón en la Comisión de Apelación; Juan Manuel Iglesias en la Comisión de Gobernanza, Auditoria y Conformidad; Javier Méndez Cartier en la Comisión de Futsal; en inefable Luciano Nakis, quien fue captador secándole el cuello a Tapia como un valet en la Copa América 2024, en la Comisión de Competiciones Masculinas de Selecciones; Pablo Vásquez en la Comisión de Estadios y Seguridad; Mariana Idrogo en la Comisión de Ética; Javier Zanetti en la Comisión de Responsabilidad Social del Fútbol y Cristina Malaspina en Comisión de Asesoría Comercial y Marketing.
Se podría decir que los argentinos son una banda, pero no los son menos los paraguayos: Enrique Cáceres en la Comisión de Árbitros; José Astarriaga en el Grupo de coordinación de la FIFA y las confederaciones; José Cantero Sienra en la Comisión de Gobernanza, Auditoria y Conformidad; Alejandro José Piera en la Comisión Disciplinaria; Osvaldo Pangrazio en la Comisión de Medicina; José Luis Alder en la Comisión de Futsal; Alba Benítez en la Comisión de Federaciones Miembro; el incombustible Robert Harrison quien es nada menos que presidente Comisión de Competiciones Masculinas de Selecciones; Noelia Barrios en la Comisión de Competiciones Femeninas de Selecciones; Óscar Zaputovich en la Comisión de Desarrollo Técnico; Norman Stramburg en la Comisión de Tecnología, Innovación y Transformación Digital del Fútbol; Luis Kannonikoff en la Comisión Jurídica y Juan Hamilton Appleyard en la Comisión de Fútbol Base y Amateur.
El negocio de estar en una comisión
Estos puestos no son ad honorem, la FIFA compensa a los miembros de sus comisiones con una retribución anual fija, además de dietas diarias cuando están de servicio. La base es el pago anual de los comités, que pueden ser 15.000 dólares en los de Gobernanza o Ética; 7.500 dólares en los comités permanentes o a los miembros del Tribunal del Fútbol o 35.000 dólares a los miembros independientes del subcomité de retribuciones. Pero el dinero real está en los viáticos: son 250 dólares diarios que se suman al viático de la respectiva confederación, donde no hay registro claro. La Conmebol, por ejemplo, nunca ha hecho público el monto de sus viáticos, pero el rumor los sitúa en los 1.000 dólares diarios.
Como se ve, Argentina y Paraguay acaparan la mayoría de los cargos, y sus respectivos ingresos, de la Conmebol en la FIFA. Después vienen Brasil con once, Colombia con diez, Ecuador con seis, Chile, Perú y Venezuela con cinco, Uruguay con cuatro y Bolivia con tres. Es bueno recalcar que no todas las comisiones valen lo mismo, vimos cómo Ecuador, Argentina y Colombia están en Consejo de la FIFA, el estamento inmediatamente inferior a la presidencia y los vicepresidentes.
Chile con una fantasma y tres archiconocidos
Las comisiones donde están los chilenos no son nada glamorosas. Pamela Camus está Órgano de Decisión de la Comisión de Ética. Nombre casi desconocido en el ambiente futbolístico nacional, estuvo en el directorio de American Airlines y fue directora de Santiago 2023. Es periodista de la Universidad de Texas y en algún momento fue nombrada por el suplemento Economía y Negocios de El Mercurio como una de las “100 mujeres líderes de Chile”.
En extremo misteriosa y hasta desconcertante, es Nilza González en la Comisión de Responsabilidad Social. No existen registros de su profesión u actividad, sólo aparece como chilena en los documentos de la FIFA, pero en nuestro país no hay una persona con ese nombre que coincida con el importante puesto en el organismo. Su invisibilidad es en serio: no se consigue una foto, una entrevista o una solo dato de ella ¿Existirá realmente? ¿Será chilena realmente? ¿Será el alias de alguien?
Al contrario de la fantasmal Nilza, los tres chilenos restantes son conocidos, todos miembros actuales del directorio de la ANFP. Pablo Milad en la Comisión de Desarrollo; Jorge Aguilar en la Comisión Jurídica y Jorge Yunge que se acomodó recientemente, apenas el 3 de octubre pasado, en la Comisión de Asesoría Comercial y Markenting. Como los cargos tienen una duración de cuatro años, el ex presidente de Rangers y actual vice de la ANFP tiene asegurado el curro hasta el 2029. Y si sus planes van como él proyecta, sumará la presidencia de la ANFP y una vicepresidencia en la Conmebol el 2026. Bastante, para una persona que llegó de casualidad al fútbol de la mano de los hermano Pini el 2015, sin saber la figura geométrica de la pelota, y no se le conoce algún logro en esta actividad.