Celeste Amarilla no se detiene. Cuando parecía que la polémica con Kylian Mbappé había alcanzado un límite difícil de superar, la senadora paraguaya decidió llevar sus insultos directamente al pleno del Senado.
Este miércoles, la parlamentaria volvió a referirse al episodio ocurrido tras la eliminación de Paraguay ante Francia y centró su discurso en el cruce entre el capitán francés y Orlando Gill.
“Entonces, ¿qué nos enojó? Que cuando Orlando Gill, un niño, un niño que seguramente por primera vez ha pisado un Mundial, seguramente por primera vez Europa, estaba jugando ante el mundo y le pasa la mano con toda la humildad del paraguayo, con toda la humildad del paraguayo”, comenzó Amarilla.
Pero inmediatamente volvió a cruzar cualquier límite razonable para una autoridad política.
“Este hijo de puta le niega la mano y le grita en la cara. Eso no es francés. Eso no hubiera hecho un francés nunca, nunca”, disparó desde el Senado.
No fue una publicación escrita en medio de la calentura de un partido. No fue un mensaje eliminado minutos después. Fue una senadora de la República hablando desde una institución del Estado y reiterando públicamente un insulto contra un futbolista.
Amarilla intenta explicar su furia por la actitud de Mbappé con Gill. Puede cuestionarla. Puede calificarla de antideportiva, arrogante o irrespetuosa. El problema es que nuevamente eligió el insulto y la agresión como argumento.
هجوم عنيف وغير مسبوق من سيناتورة باراغواي "سيليستي أماريلا" على كيليان مبابي بكلمات نابية! Paraguayan Senator Celeste Amarilla launches a shocking verbal attack on Kylian Mbappé. هل تتوقع عقوبة ضدها أم سيستمر هذا التجاوز؟ #مبابي #Mbappepic.twitter.com/n8QVTElxap
— المدرج الرياضي (@AlMdrjSports) July 8, 2026