El caso Sartor volvió a golpear con fuerza a Universidad de Chile este lunes 4 de mayo, luego de que la Fiscalía Oriente encabezara un operativo que incluyó el allanamiento de las oficinas de Azul Azul y del domicilio de su controlador, Michael Clark. La diligencia, enmarcada en una investigación por eventuales delitos económicos, apunta a esclarecer la ruta de los dineros utilizados en la compra del club y el rol de las distintas sociedades vinculadas al caso Sartor.
El procedimiento no surge de manera aislada. Es el punto más reciente de una trama que se remonta a mayo de 2021, cuando Azul Azul vendió el 63% de sus acciones —el paquete que pertenecía a Carlos Heller— al fondo Tactical Sport por cerca de 15 millones de dólares. Desde ese momento, la operación generó dudas debido a la complejidad de la estructura societaria y la falta de claridad sobre los verdaderos controladores.
Con el paso del tiempo, parte de esas interrogantes comenzaron a encontrar respuesta en la relación con Sartor. Inversionistas que colocaron recursos en Sartor Leasing, con la expectativa de participar en operaciones de financiamiento, terminaron indirectamente vinculados a la compra de Universidad de Chile. Esto se habría producido a través de una cadena de sociedades, entre ellas Inversiones Cerro El Plomo, que canalizó préstamos hacia Tactical Sport para concretar la adquisición. El punto clave es que esos inversionistas, según los antecedentes en investigación, no habrían sido informados de este destino final de sus fondos.
El escenario se tensionó aún más en diciembre de 2024, cuando la Comisión para el Mercado Financiero intervino Sartor. En ese contexto, Tactical Sport realizó una operación altamente cuestionada: la sociedad fue transferida a Michael Clark por cerca de 5,7 millones de dólares, una cifra considerablemente menor al valor de compra original. En la práctica, se trató de una reorganización en la que el propio controlador terminó adquiriendo el activo, lo que llevó a la CMF a desconocer la transacción y exigir una Oferta Pública de Adquisición (OPA), proceso que finalmente no prosperó.
A pesar de las sanciones y multas, además de la prohibición para ejercer cargos en directorios, Clark ha mantenido el control de la concesionaria mediante acciones judiciales que han dilatado una resolución definitiva. En paralelo, a fines de 2025, el abogado José Ramón Correa adquirió el remanente accionario que estaba en manos de la familia Shapira por cerca de 7,6 millones de dólares, en una operación que también ha sido puesta bajo la lupa por el origen de los fondos y su eventual vínculo con el mismo bloque controlador.
En ese proceso aparece además la sociedad “Romántico Viajero”, creada en el momento en que los Shapira —históricos opositores a la administración— decidieron vender su participación, lo que terminó consolidando el control accionario en torno a un mismo eje. La justicia y los organismos reguladores investigan si estas operaciones responden a una estructura coordinada para mantener el control de Azul Azul bajo distintas figuras.
Hoy, con los allanamientos ya ejecutados, el caso entra en una nueva fase. La Fiscalía busca determinar si existió uso indebido de fondos, triangulación de recursos o eventuales delitos financieros en la cadena que permitió la compra del club. Mientras tanto, en el ámbito civil, las acciones vinculadas a Clark siguen en disputa en el 18° Juzgado Civil, donde existe una orden de remate que aún no se ha concretado.
El impacto también alcanza a la casa de estudios. La Universidad de Chile, que mantiene un vínculo contractual con la concesionaria, ya ha manifestado preocupación por los efectos reputacionales del caso y evalúa revisar las condiciones del acuerdo, en medio de una investigación que podría redefinir el futuro de la propiedad del club.
Por ahora, Michael Clark continúa como controlador de Azul Azul, pero el avance de las diligencias judiciales y la presión de los organismos reguladores configuran un escenario incierto, donde el desenlace podría marcar un antes y un después en la historia reciente de Universidad de Chile.