La doble fecha FIFA tuvo un gran ganador: Nicolás Córdova tomó un nuevo aire y eso quedó reflejado en el festejo eufórico del 2-1 ante Perú. Desahogo absoluto para el técnico que comandó los dos triunfos al hilo y que confirmó al menos hasta marzo del 2026 su continuidad al mando de la selección absoluta. "Estos partidos en este período sirven precisamente para para poder evaluar jugadores, ganar jugadores", declaró tras el triunfo ante Perú.
Evaluación de jugadores que el comanda como jefe de las selecciones juveniles, en una fórmula que no deja de ser llamativa, casi una demostración de economía abosulta dentro de la ANFP. En total el ex entrenador de Santiago Wanderers, entre otros, gana $15.000.000 por mes, una suma que suma $180.000.000 de pesos al año. Desde ahí que desde Quilín saben que el ahoroo puede extenderse al menos hasta 2028, fecha en la que recién se jugará el próximo partido oficial de La Roja.
Por ejemplo, Ricardo Gareca percibía cerca de 3,7 millones de dólares al año como entrenador de una selección nacional, una cifra que lo instala entre los técnicos mejor pagados del continente. La diferencia es abismal si se compara con el salario de Nicolás Córdova, que calzaría perfecto en el esquema de ahorrar recursos.
Pero los desafío llegarán antes en su rol de selecciones juveniles. El próximo sudamericano sub 17 está a la vuelta de la esquina, buscando pasajes para el segundo de los cinco mundiales de la categoría que se disputará de manera consecutiva en Catar, amén al contrato extrañísimo que firmó la FIFA. Luego, en 2027, la Sub 20 intentará subirse a la próxima Copa del Mundo de Azerbaiyán y Uzbekistán. La experiencia de lo mostrado en Chile y también en el último mundial en Medio Oriente fue extremadamente negativa para la inversión que se hace en este cuerpo técnico.
Será momento de transparentar el estatus de Nicolás Córdova. Si bien es cierto que las críticas bajaron luego de los dos triunfos, parece que el entrenador no cuenta con el mismo piso que tuvo un par de meses antes. Una realidad con la que tendrá que convivir mientras dure su estadía en la selección chilena ¿Hasta cuándo será? nadie lo sabe.