Canadá continúa escribiendo las páginas más importantes de su historia futbolística. Cuando todo apuntaba a una prórroga en el SoFi Stadium de Los Ángeles, apareció Stephen Eustáquio para marcar en el segundo minuto de descuento y darle un sufrido triunfo por 1-0 sobre Sudáfrica, resultado que clasifica a los anfitriones a los octavos de final del Mundial 2026.
El equipo dirigido por Jesse Marsch tuvo que trabajar mucho más de lo esperado ante un rival que volvió a demostrar la solidez defensiva que lo había llevado a sorprender en la fase de grupos. Sudáfrica controló la posesión durante largos pasajes del encuentro (58%) e incomodó constantemente a los canadienses, aunque apenas logró un remate entre los tres palos. Canadá, en cambio, fue más punzante, registró 12 disparos contra seis de su rival y obligó en cinco ocasiones al arquero Ronwen Williams, una de las grandes figuras del partido.
Las oportunidades existieron desde el primer tiempo. Bombito estuvo a centímetros de abrir la cuenta con un cabezazo salvado prácticamente sobre la línea, Jonathan David desperdició un par de ocasiones claras y Williams respondió con intervenciones decisivas para mantener con vida a los "Bafana Bafana". En el complemento, Marsch movió el banco e hizo ingresar a Alphonso Davies para intentar romper el cerrojo africano, mientras Promise David y Shaffelburg aportaban frescura en ataque.
Cuando el reloj ya marcaba los descuentos y el alargue parecía inevitable, Canadá encontró el premio a su insistencia. Stephen Eustáquio apareció en el área para convertir el 1-0 en el minuto 90+2, desatando la locura de los miles de hinchas canadienses presentes en California. El volante, además de conducir el mediocampo durante todo el encuentro, terminó siendo el héroe de una clasificación histórica para su país.
El avance tiene un significado enorme para el fútbol canadiense. Después de haber conseguido por primera vez superar la fase de grupos en una Copa del Mundo, ahora también logra instalarse entre los 16 mejores del torneo, consolidando el crecimiento que ha experimentado en los últimos años y ratificando que ya no es una selección emergente, sino un rival cada vez más competitivo en el escenario internacional.
Ahora, Canadá esperará conocer a su rival en los octavos de final con la ilusión intacta de seguir ampliando una campaña que ya es la más importante de su historia en los Mundiales. Un equipo que sufrió, que encontró enfrente a un Sudáfrica durísimo, pero que volvió a demostrar que sabe competir hasta el último segundo. Y esta vez, un gol de Eustáquio en el descuento bastó para seguir soñando.