Según Lance las agencias investigadas por la Policía Civil, el Ministerio Público y la Policía Federal son Lion Soccer Sport, UJ Football Talent, FPF Agency y Promosporte Brasil que en su conjunto tienen más de 200 jugadores, desde juveniles hasta estrellas de renombre internacional como los seleccionados Lucas Militao y Beraldo.
El caso saltó luego de que fueran asesinados un proveedor de drogas del PCC y su mano derecha, Antonio Corona Neto, alias Sem Sangue, quien trabajaba para Promosporte Brasil. Dice Lance: "Los investigadores sospechan que el PCC utiliza estas empresas para mover dinero obtenido del narcotráfico a través de contratos, comisiones y negociaciones en el fútbol en un complejo esquema financiero que combina la explotación del talento futbolístico y el lavado de dinero. Las empresas se aprovechan del rápido ascenso y la apreciación de los jugadores para negociar ventas, préstamos y salarios, ocultando fondos ilícitos en transacciones deportivas."
Hay otras cuatro muertes sospechosas de estar relacionadas con el lavado de dinero del PCC a través de las agencias de representantes. Los asesinatos de Rafael Maeda Pires (“Japa”) y del empresario Antônio Vinícius Lopes Gritzbach fueron hitos importantes en el avance de las investigaciones sobre las empresas de agencias de jugadores vinculadas al esquema de lavado de dinero del PCC.
Esto dio pistas para que la policía pudiera reunir nuevas pruebas, rastrear movimientos financieros y profundizar su comprensión de cómo se utilizaba el fútbol para lavar dinero del narcotráfico.
Se ha establecido que los criminales utilizaban a ex jugadores, técnicos de inferiores y dueños de agencias para obtener información de que jugadores eran los más rentables para lavar dinero.
Danilo Tripa es una de las figuras centrales en la investigación que expone la infiltración del PCC en el fútbol brasileño. Las autoridades lo identificaron como miembro activo de la facción. Tripa se destacó no solo por su papel en el lavado de dinero del crimen organizado, sino también por su reputación dentro de la organización como un operador violento y decidido.
Amigo de la infancia de Anselmo Cara Preta —intermediario del tráfico de cocaína del PCC al mercado nacional e internacional—, Tripa fue investigado bajo sospecha de participación en el secuestro del empresario Gritzbach, acusado de ordenar las muertes de Cara Preta y Sem Sangue. Durante este secuestro, que duró nueve horas en un alojamiento para jóvenes deportistas, Tripa fue descrito como el más violento y cruel, llegando incluso a amenazar con desmembrar al empresario si no devolvía los 200 millones de reales malversados mediante transacciones en criptomonedas por el PCC.
En el campo, Tripa mantiene un perfil público más discreto, pero aparece en las investigaciones como propietario de Lion Soccer Sports. Se le vio en eventos públicos como la presentación del lateral derecho Emerson Royal al Barcelona en 2021, donde posó junto al deportista, el presidente Joan Laporta y el empresario Ulysses Jorge, propietario de UJ Football Talent. Esta imagen refuerza la presencia de Tripa en el mundo del fútbol, a pesar de las sospechas de su vinculación con el crimen.