Por séptimo año consecutivo los brasileños estarán en la final de la Copa Libertadores y, de ellas, cinco ha sido exclusivamente con equipos de este país. Es por ello que desde la CBF anticiparon que buscarán trasladar el partido desde el Estadio Monumental de Lima el 29 de noviembre.
Bien lo dijo su presidente Samir Xaud: “Veremos la posibilidad de traerla a Brasil si los clubes tienen esa intención”. Remarcó la apertura a las charlas con Conmebol para resolver el escenario: “El diálogo es constante; es la base de nuestra gestión. Si beneficia a los clubes, la CBF lo apoyará y procuraremos hacerlo de la mejor manera posible”.
Por el momento ya están postulando para ser la nueva sede de la final, para no favorecer a Flamengo de Río y Palmeiras de Sao Paulo, los estadios Mané Garrincha de Brasilia con capacidad de 72 mil personas y al Mangueirão de Belém para 53 mil.