Ayer el diario La Tercera publicó que el empresario de jugadores de origen argentino comunicó a la Comisión para el Mercado Financiero, CMF, que “hubo un cambio accionario en nuestra empresa Deportes Unión La Calera Sociedad Anónima Deportiva Profesional (SADP), Rol Nº 70.391.700-3. En efecto, la Sociedad Andes Inversiones Deportivas S.A., RUT Nº 76.379.545-4, don Christian Bragarnik, cedió, vendió y transfirió a los señores Sebastián Pini y Ricardo Luis Pini”.
En el “hecho esencial”, el poderoso empresario del fútbol le cedió la propiedad del cuadro cementero a sus actuales administradores, los hermanos Ricardo y Sebastián Pini, también empresarios de jugadores, cuando se supone que lo había hecho antes de comprar OHIggins de Rancagua a través del grupo Caliente de México. Por lo menos eso mismo informó Bragarnik públicamente.
El hecho ocurre, curiosamente, una semana después de que el Senado aprobara en general la nueva Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales que entre sus reformas más importantes prohíbe absolutamente la multipropiedad de clubes y exige conocer los dueños finales de los mismos, con multas y penas de cárcel a quienes ocultasen esta información. Hay preguntas válidas en el aire ¿En cuántos clubes más está? ¿Es sólo una venta formal o realmente se fue de Unión Calera?
Christian Bragarnik además de manejar cientos de jugadores y un centenar de entreadores, es dueño del Elche de España, Defensa y Justicia de Argentina, Txolos de Tijuana en México, entre los clubes que se le conocen.