La igualdad 1-1 ante Cruzeiro no solo dejó a Boca Juniors obligado a jugarse la clasificación en la última fecha de la Copa Libertadores. También abrió una nueva ofensiva discursiva desde el entorno xeneize, donde jugadores, hinchas y espacios ligados al club comenzaron a instalar la idea de que el equipo fue perjudicado por los cobros arbitrales. A una semana del decisivo duelo ante Universidad Católica en La Bombonera, en Argentina ya se vive un clima de “Boca contra todos”.
Tras el empate frente al conjunto brasileño, distintas voces del plantel cuestionaron decisiones arbitrales que, según entienden en el club, terminaron condicionando el resultado. La sensación se trasladó rápidamente a redes sociales, programas partidarios e incluso a sectores internos de Boca, donde comenzaron a reforzar públicamente la idea de que el equipo viene siendo perjudicado en la Copa Libertadores.
El mensaje quedó reflejado incluso en imágenes y publicaciones aparecidas en espacios vinculados al club durante el regreso a los entrenamientos. Un discurso que apunta directamente a generar presión sobre el arbitraje en la antesala del duelo frente a Católica, un partido que definirá gran parte del futuro del grupo y que en La Bombonera ya consideran una verdadera final.
En Chile miran con atención el escenario. Católica llegará a Buenos Aires obligada a resistir no solo el peso futbolístico y ambiental de Boca, sino también un contexto donde el local ya comenzó a instalar el relato del perjuicio arbitral. Una práctica histórica en el fútbol sudamericano: predisponer el ambiente antes de partidos decisivos para aumentar la presión sobre los jueces.
La tensión además creció porque Boca quedó complicado tras dejar escapar puntos ante Cruzeiro. El empate en Argentina impidió que el equipo de Mariano Herrón asegurara con anticipación su clasificación y ahora deberá jugarse todo frente a los cruzados en un estadio que promete una presión total. Católica, en tanto, todavía debe enfrentar a Barcelona de Guayaquil antes de viajar a Buenos Aires, aunque sabe que gran parte de su destino internacional probablemente terminará resolviéndose en La Bombonera.