El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó un nuevo capítulo de alto impacto este viernes, luego de que en Argentina se revelaran audios que podrían transformarse en una pieza clave dentro de la investigación. En esos registros aparece nuevamente en el centro de la escena Leopoldo Luque, médico de cabecera del campeón del mundo en México 1986 y uno de los principales acusados en la causa.
De acuerdo a lo expuesto en la audiencia, Nicolás Taffarel, masajista del exjugador, le advirtió a Luque que el estado físico de Maradona era alarmante y que necesitaba atención permanente. En el audio, incluso, le insiste en que debían ir todos los días a verlo, dando cuenta de un cuadro de evidente deterioro físico en la etapa final de su vida.
La gravedad del registro queda aún más marcada por la descripción que hace Taffarel sobre el estado de Maradona. Según se conoció en el juicio, el masajista alertó que el exfutbolista estaba “totalmente edematizado”, muy hinchado y con un aspecto que ya resultaba imposible de ignorar. Esa advertencia, lejos de desatar una reacción de urgencia, encontró una respuesta que hoy vuelve a golpear a la defensa de Luque.
El médico, según el contenido difundido, respondió con un mensaje tranquilizador y minimizó la situación. La frase “ya se va a deshinchar” pasó a convertirse en uno de los puntos más sensibles de esta etapa del proceso, porque refuerza la sospecha de que las señales sobre el deterioro de Maradona fueron conocidas, pero no enfrentadas con la celeridad que el cuadro exigía.
La revelación de estos audios vuelve a tensionar el juicio, especialmente porque contradice la idea de una complicación repentina. Según lo expuesto en la nota, Luque ya había sostenido anteriormente que un edema agudo podía desarrollarse en pocos minutos, pero los antecedentes conocidos ahora apuntan a que la acumulación de líquido en el cuerpo de Maradona se arrastraba desde varios días antes de su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Con el avance de las audiencias, la causa sigue poniendo bajo la lupa la actuación del equipo médico que acompañó al ídolo en sus últimos días. Más de cinco años después de su muerte, el juicio busca determinar si hubo negligencia, abandono o responsabilidades penales en torno a la atención que recibió una de las figuras más grandes en la historia del fútbol mundial.