El recordado hecho estuvo marcado por el retiro de la cancha por parte de la escuadra de Senegal, más otros incidentes que fueron vistos por el organismo africano para aplicar los castigos correspondientes. Eso sí, no se consideró quitarle el título a los Leones tras el reclamo y petición hecha por Marruecos
Se sancionó al seleccionador del cuadro campeón, Pape Thiaw, con cinco partidos de suspensión, por incitar a sus jugadores a abandonar el campo.
Cinco partidos a Thiaw y una multa de 100.000 dólares por “conducta antideportiva, violación de los principios del juego limpio e integridad y atentar contra la imagen del fútbol”, y con dos partidos a los jugadores senegales Illiman Ndyaye e Ismaila Sarr “por comportamiento antideportivo hacia el árbitro”.
La figura marroquí, Achraf Hakimi, fue suspendido por dos partidos, aunque uno de ellos quedó en suspenso durante un año por “comportamiento antideportivo”, y el delantero Ismael Sabari por tres, más una multa de 100.000 dólares por “conducta antideportiva”.
Se castigó a las dos federaciones. A Senegal con un monto total de 615.000 dólares por “comportamiento inapropiado de sus aficionados”, “conducta antideportiva de los jugadores y el cuerpo técnico” y por la falta disciplinaria del equipo nacional.
A la federación marroquí se le impuso una multa de 315.000 dólares por “comportamiento inapropiado de los recogepelotas en el estadio”.