La revalorización de los terrenos e inmuebles de la ANFP, con el objetivo de dar números azules en los balances, terminó siendo un balazo en los pies que tiene a los trabajadores a punto de votar una huelga general. La directiva de Pablo Milad contrató a un tasador quien, por un simple cálculo actualizado de las propiedades, sumó a los activos de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional 18.271 millones de pesos.
Ante el "milagro económico" el sindicato de trabajadores de la ANFP, que agrupa a 98 integrantes, contrató una empresa externa que revisó los estados financieros y puso en su informe esta subida extraordinaria de patrimonio. Con los números en la mano, el sindicato comenzó la negociación colectiva con la esperanza de obtener un alza importante en las remuneraciones entre otras cosas.
Pero la realidad fue muy distinta de la esperada. Luego de tres reuniones de la mesa de negociación sindical con la gerenta de finanzas Macarena Cáceres y el gerente de recursos humanos Ronnie Porter, los trabajadores de la ANFP se encontraron con que la entidad no está dispuesto a entregar ningún beneficio. "No hay ni cinco mil pesos para dar. La ANFP no tiene plata" les dijeron a los representantes del gremio. Marcela Cáceres que el 27 de julio le dijo al programa Círculo Central lo siguiente: "La ANFP no está en quiebra. La administración actual comenzó con un déficit de caja que en la actualidad está bastante resuelto y subsanado en gran parte".
El argumento para los medios, "tenemos superávit patrimonial y el déficit está subsanado", se topó con la realidad de la negociación colectiva. Había que mostrar en los hechos que eran verdaderos tantos números azules en los libros. Y ahí hubo un giro radical: no hay plata.
Ambas partes han tenido tres reuniones y en cada una de ellas las posiciones se han ido alejando y haciendo más hostiles. La última sólo duró diez minutos. Ante esto, el sindicato pidió una audiencia con Pablo Milad quien, hasta este martes 23 de diciembre, se ha negado a recibirlos.
Lo que más molesta a los trabajadores es que, según los estados financieros de la ANFP, el gasto en personal desde el 2023 se ha incrementado un 9,71% (es gasto, no aumento de sueldos), mientras que la plana ejecutiva, gerentes y ejecutivos, en el mismo período ha tenido un crecimiento del 26,75% debido a un plan de bonos y cumplimiento de objetivos.
Tras la última asamblea realizada el martes 23, el sindicato redujo sus propuestas a sólo dos puntos: aumento de sueldo y bono por término de conflicto. De no haber una respuesta positiva de la ANFP, llamarán a huelga el próximo martes 30 de diciembre. La fiesta de Año Nuevo en Quilín puede ser muy triste.