Brasil inició una renovación profunda de su plantel después de la eliminación en los octavos de final del Mundial 2026, con 16 jugadores nuevos apenas nueve que repiten en la primera convocatoria anunciada por Carlo Ancelotti tras la humillante eliminación de la Copa frente a Noruega.
Raphinha (Barcelona) y Vinícius Júnior (Real Madrid) conservaron su lugar. El capitán Marquinhos, del Paris Saint-Germain, también continúa dentro del plantel. La lista de sobrevivientes de la convocatoria anterior se completa con Douglas Santos, del Zenit; Gabriel Magalhães y Bruno Guimarães, ambos del Arsenal; Danilo Santos, de Botafogo; Endrick, del Real Madrid, y Rayan, de Bournemouth.
Pero la guillotina fue durísima: Neymar, Danilo, Casemiro, Fabinho, Alex Sandro, Alisson, Ederson, Weverton, Gabriel Martinelli o Luiz Henrique figuran entre los descartados. Mientras que las novedades son varias ya que reúne a ocho jugadores que son citados por primera vez: Pedro Moresco, Otávio, Arthur Dias, Jair Cunha, Matheuzinho, Mauro Júnior, Breno Bidon y Gabriel Bontempo. Mientras que otros regresan tras su ausencia en el último Mundial, como Estêvão, André Santos y João Pedro.
“Priorizamos futbolistas más jóvenes para estos amistosos para recabar información más precisa sobre todos. Es posible que, para cuando lleguemos a jugar estos torneos, los jugadores de esta convocatoria estén en la lista final” dijo Ancelotti a la prensa. Mientras que desde la poderosa CBF señalaron: "Ahora comienza la verdadera era de Ancelotti". Brasil jugará dos amistosos con Australia, 25 de septiembre en Townsville y 29 de septiembre en Brisbane, y con India en Calcuta el 3 de octubre.
Por supuesto que esta razzia trajo críticas. El más duro fue Thiago Silva quien declaró: "No se puede descartar a alguien con 31, 32 o 33 años. Yo fui al Mundial con casi 41 años. No se puede descartar a nadie que esté en un buen momento", argumenta el ex del Paris Saint-Germain respecto a la reestructuración que quiere llevar a cabo el técnico italiano.
Además, Silva pone el foco en la celeridad del rejuvenecimiento del equipo, principal problema para él: "En esta selección, las cosas tienen que ir despacio: no puedes sacar a todo el mundo y meterlo todo nuevo. Tiene que ser paso a paso". Yendo más allá en su argumentación, el defensa afirma que "ser jugador de la selección brasileña es diferente a ser jugador de club", mientras que "él viene del fútbol europeo, que es más fácil, y aquí esto no funciona así".